Miguel Ángel “Peque” Benítez, exfutbolista destacado y referente del seleccionado nacional, compartió un análisis detallado con el medio Crónica sobre la reciente participación del equipo en la Copa del Mundo. En sus declaraciones, el exjugador fue contundente al señalar que el conjunto nacional tenía el potencial necesario para avanzar en la competición, afirmando que, bajo su perspectiva, el equipo "pudimos haber llegado un poquito más lejos".
Según Benítez, el resultado final no fue una consecuencia inevitable, sino que estuvo vinculado directamente a la estrategia implementada en el campo. El exofensivo remarcó que el equipo pudo haber logrado un desempeño superior si se hubiera optado por modificar el planteamiento táctico durante el torneo, sugiriendo que el ajuste en la pizarra pudo haber sido el factor determinante para cambiar la suerte de la selección.
Al desglosar el rendimiento por líneas, Benítez realizó una evaluación sectorial donde rescató la solidez de la retaguardia y la zona central. El análisis del exfutbolista indica que, defensivamente y en el mediocampo, el equipo se encuentra en un buen nivel. Sin embargo, identificó un punto crítico que requiere atención inmediata: la última línea. Para Benítez, la delantera es el área donde más se debe trabajar, subrayando que es allí donde reside la principal carencia del equipo actual.
Este análisis se vuelve más específico al repasar el duelo contra Francia. Benítez sostuvo que la falta de agresividad ofensiva fue el talón de Aquiles en ese encuentro. "Si no atacamos se nos va a hacer difícil nomás luego", advirtió, señalando que esa ausencia de iniciativa en el ataque fue lo que faltó en el último partido. A pesar de reconocer que el equipo defendió correctamente, insistió en que contar con jugadores de calidad obliga a buscar el ataque y no limitarse únicamente a resistir el embate rival.
Un punto central de su crítica se centró en el desgaste físico de las figuras ofensivas, específicamente en Julio Enciso y Miguel Almirón. Benítez observó que Enciso, lejos de centrarse en la generación de juego y el ataque, dedicó gran parte de su energía a las labores defensivas. Esta carga adicional provocó que el jugador llegara agotado a las instancias finales, afectando su rendimiento natural. El mismo fenómeno ocurrió con Almirón, quien llegó a replegarse excesivamente hacia la zona trasera debido al cansancio acumulado.
En contraste con el desgaste de los extremos, Benítez destacó la condición atlética de Matías Galarza. Según el exjugador, Galarza fue el único integrante del plantel que se mantuvo en óptimas condiciones físicas, permitiéndole soportar el ritmo de ida y vuelta que exigía el juego. Esta disparidad física, según Benítez, es fundamental, ya que sostiene que cuando un equipo no posee la posesión del balón, sufre considerablemente, y si a esto se le suma una deficiencia física, el rival termina por imponerse con facilidad. Además, lamentó la ausencia de un "pasador" que permitiera contraatacar en condiciones óptimas.
En cuanto a las valoraciones individuales, Benítez elogió la actuación de Gill, asegurando que realizó un buen mundial. El exfutbolista recordó que, si bien en el primer encuentro hubo fallas generalizadas en todas las líneas y no se puede culpar a un solo individuo, a partir del segundo partido se notó un crecimiento sostenido en la confianza y el nivel de cada jugador. Sobre Julio Enciso, reiteró que estuvo en un proceso de crecimiento futbolístico y fue uno de los mejores en el segundo y tercer encuentro, aunque el cansancio derivado de sus tareas defensivas terminó pasándole factura.
Finalmente, mirando hacia el futuro, Miguel Ángel Benítez recordó que el equipo tiene un margen de cuatro años para prepararse antes de buscar una nueva clasificación mundialista. Sugirió que el trabajo debe enfocarse en dejar de depender exclusivamente de la estrategia de esperar al rival para salir en contraataques rápidos y luego replegarse. Si bien reconoce que existen rivales ante los cuales es necesario esperar, cree que el equipo tiene jugadores suficientes para jugar de igual a igual en diversas situaciones. El exfutbolista concluyó haciendo un llamado a trabajar la cohesión como equipo y a prepararse con anticipación para llegar en la mejor forma posible a las competencias internacionales.

