El senador Miguel Ángel Calisto se encuentra actualmente en el centro de una compleja trama de investigaciones judiciales y administrativas que ponen en entredicho la legalidad de su financiamiento político y su proceder ético. Las revelaciones surgen de múltiples frentes: testimonios de excolaboradores cercanos, indagatorias de la Fiscalía Regional de Aysén y observaciones críticas emitidas por el Servicio Electoral (Servel).
Uno de los puntos más controvertidos proviene de las declaraciones de Roland Cárcamo, quien se desempeñó como jefe de campaña y fue un hombre de confianza del parlamentario. Cárcamo compareció ante la Fiscalía para declarar que una consultora de la cual es socio fue utilizada para canalizar fondos hacia el senador mediante la emisión de facturas por asesorías y capacitaciones que, según su propio testimonio, nunca fueron ejecutadas en la realidad. De acuerdo con la investigación publicada por Fast Check el 4 de julio de 2026, el propósito de estas "asesorías fantasma" era financiar las actividades del senador Calisto.
En este esquema, se ha señalado directamente a Aqua Chile, la salmonera más grande del país y propiedad del grupo Vial Concha, como una de las empresas involucradas. Dada la relevancia de la compañía en la región de Aysén —donde se concentra gran parte de su producción y la zona que representa el senador—, la relación resulta especialmente sensible. Al ser consultada por Fast Check, la empresa confirmó que mantuvo una relación comercial con la consultora de Cárcamo en el año 2021, precisando que los pagos correspondientes fueron transferidos directamente a dicha entidad.
Paralelamente, el cerco judicial se ha estrechado con la apertura de una investigación de oficio por parte de la Fiscalía Regional de Aysén. El actual fiscal regional, Hernán Libedinsky, informó que se han iniciado diligencias penales basadas en posibles hechos de corrupción. Esta nueva causa investiga el presunto pago de coimas al exfiscal regional de Aysén, Carlos Palma Guerra. Según Libedinsky, los hechos bajo escrutinio corresponden al supuesto pago de dinero a un funcionario público en aquel entonces, con el objetivo de obtener gestiones o decisiones procesales favorables. La Fiscalía ha calificado estos hechos como de "especial gravedad", aunque aclaró que la indagatoria mantiene actualmente el carácter de desformalizada.
En el ámbito administrativo, el Servicio Electoral (Servel) ha detectado graves omisiones en la rendición de cuentas de la campaña legislativa de 2025 del senador. En una resolución con fecha 9 de abril de 2026, el organismo aprobó la cuenta electoral de Calisto pero con observaciones significativas. Si bien el parlamentario declaró ingresos por $31.851.021 y gastos por $31.851.336, el Servel identificó gastos no declarados que ascienden a un total de $11.084.309.
Estos montos no contabilizados corresponden a documentos tributarios emitidos entre agosto y noviembre de 2025 por diversos proveedores, y están vinculados a servicios de propaganda, difusión y producción. Debido a que no se logró acreditar la fuente de financiamiento de estos gastos, el Servel derivó los antecedentes a la Unidad de Procedimientos Sancionatorios para determinar el origen del dinero y la efectividad de las prestaciones recibidas.
Finalmente, un detalle particularmente grave ha trascendido respecto a un presunto desembolso de $14 millones. Roland Cárcamo señaló que, durante el año 2024, tres asesores del entonces diputado habrían entregado dicha suma en efectivo al exfiscal Carlos Palma. El objetivo de este pago habría sido lograr el archivo de dos expedientes judiciales que pesaban contra el otrora militante de la Democracia Cristiana, en un periodo donde Palma encabezaba la Fiscalía de Aysén.
Ante estas graves acusaciones, el abogado del senador, César Ramos, ha rechazado tajantemente los testimonios, calificando los hechos relativos al pago al exfiscal como "absolutamente falsos". A pesar de la defensa, el senador Calisto enfrenta ahora un escenario crítico donde convergen la justicia penal y la fiscalización electoral.


