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WhatsApp se convierte en la central de control informal de la ruta de autobús Periférica

Con un solo bus activo, suspensiones semanales y cerca de 1.700 personas organizadas en grupos de WhatsApp, la Periférica se niega a morir y sintetiza décadas de deterioro del sistema nacional.

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WhatsApp se convierte en la central de control informal de la ruta de autobús Periférica
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La ruta de autobús conocida como la Peri, que conecta Hatillo con Guadalupe, sobrevive en un estado crítico con un solo autobús y un único conductor. Ante la falta de información oficial, más de 1,700 usuarios se han organizado en grupos de WhatsApp para rastrear el servicio en tiempo real y evitar quedar varados. Mientras la empresa Metrocoop justifica la precariedad por la falta de rentabilidad, este caso evidencia una crisis sistémica en el transporte costarricense, donde cien rutas han desaparecido en la última década. Lo que antes era un servicio eficiente es hoy una lucha diaria por la movilidad que depende enteramente de la solidaridad digital de sus pasajeros.

Para los usuarios que transitan entre Hatillo y Guadalupe, la incertidumbre es parte de la rutina matutina. Ante la falta de una aplicación oficial eficiente o una página institucional actualizada, cientos de personas han recurrido a una solución alternativa para saber si el autobús pasará: grupos de WhatsApp. En esta plataforma, aproximadamente 1.700 personas, distribuidas en dos comunidades, comparten reportes en tiempo real sobre horarios, retrasos o la suspensión total del servicio.

La dependencia de estos grupos no es casual, sino el resultado de una precariedad operativa crítica. Actualmente, la ruta popularmente conocida como "la Peri" opera con un solo autobús y un único chofer. Esta fragilidad implica que cualquier eventualidad, como una falla mecánica o la enfermedad del conductor, deja a los usuarios sin transporte. Además, el servicio se limita a los días lunes a viernes, funcionando únicamente durante algunas horas por la mañana y otras por la tarde-noche.

En este escenario, los mismos pasajeros han asumido un rol activo para evitar que la ruta desaparezca. Germán Delgado, un vecino de Hatillo de 57 años, fue uno de los pioneros en integrar esta comunidad informal. Lo que inició como una herramienta básica para rastrear la ubicación del bus, evolucionó en una red de información vital para quienes dependen de este transporte. Según Delgado, la clave para recuperar la ruta radica en mantener a la gente informada y dar constancia al servicio.

La ruta de la Periférica realiza un recorrido circular que conecta puntos estratégicos como Hatillo, San Sebastián, San Francisco de Dos Ríos, Zapote, Guadalupe, Calle Blancos, Paso de la Vaca, La Sabana y barrio Cuba, evitando el paso por el centro de San José. A pesar de su utilidad, las suspensiones del servicio ocurren entre una y dos veces por semana, lo que obliga a los usuarios a validar la operatividad del bus a través de los chats grupales.

Aunque la empresa operadora, Metrocoop, posee un grupo denominado “Periférica en tiempo real” donde el chofer comparte su ubicación, los usuarios critican que los avisos de cancelación llegan a destiempo y que los comentarios están cerrados. Esto ha impulsado el crecimiento de los grupos administrados por terceros; el grupo al que se unió Delgado en septiembre de 2024 contaba inicialmente con 150 personas y hoy supera los 1.700 integrantes.

Desde la administración de Metrocoop, Alexander Vega, encargado de operaciones, y Mauricio Montero, administrador, explicaron que la ruta opera al mínimo debido a que no es rentable. Argumentan que los altos costos de operación y mantenimiento, sumados a una baja cantidad de pasajeros, dificultan la expansión. No obstante, mantienen el servicio por su utilidad para la comunidad de Hatillo y la esperanza de recuperar la demanda antigua. Sobre el costo del pasaje, fijado en ¢340, indicaron que es complicado incrementarlo ya que, al ser una ruta compartida por varias empresas, todas deberían estar al día con sus obligaciones para tramitar el aumento.

La crisis de la "Peri" es un reflejo de un problema sistémico en el transporte público costarricense. Datos del Consejo de Transporte Público (CTP) revelan que, en la última década, 100 rutas de autobús fueron abandonadas o canceladas. Asimismo, un estudio de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) concluyó que la pérdida de estos servicios profundiza las brechas sociales al restringir el acceso a empleo, salud y educación.

Usuarios como Mario Chinchilla, estudiante universitario de 30 años, recuerdan que la Periférica fue alguna vez un servicio confiable, con frecuencias constantes, múltiples unidades y comodidades como conexión Wifi y pago electrónico. Hoy, Chinchilla admite que ya no es una prioridad en sus traslados y solo la utiliza si la ve pasar. Por otro lado, Viviana Mora, vecina de Hatillo, resalta la eficiencia de la ruta cuando opera: sin ella, su viaje hacia Moravia requiere salir tres horas antes, pasar por el centro de San José y caminar largas distancias.

Históricamente, la ruta era operada por la empresa Discar S.A. con frecuencias de 20 minutos y servicios directos desde la Universidad de Costa Rica. Sin embargo, el modelo colapsó tras la quiebra de Discar en noviembre de 2018. El CTP otorgó permisos provisionalísimos a otros operadores, pero la mayoría se retiraron progresivamente, incluyendo a Autotransportes Sabana Cementerio S.A., Autotransportes Cesmag S.A., Empresa Guadalupe Limitada y Transcesa S.A.

Para mayo pasado, aunque tres empresas figuraban como operadoras según Aresep, solo Metrocoop reportó actividad, movilizando a 5.005 usuarios en 110 carreras, con ingresos de ¢1,5 millones. Mientras se busca una solución estructural, la supervivencia de la ruta depende de la solidaridad digital de sus pasajeros y de la persistencia del único autobús que aún recorre el camino.

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