Las fuerzas armadas de la Federación Rusa han anunciado el control total de la ciudad estratégica de Konstantinovka, ubicada en la República Popular de Donetsk (RPD). De acuerdo con la información difundida este domingo a través del canal oficial "Max" del ente castrense ruso, la operación para la toma de esta localidad ha resultado en pérdidas humanas y materiales considerables para el ejército ucraniano.
El reporte detallado fue proporcionado por el coronel general Serguéi Rudskoy, quien se desempeña como jefe de la Dirección Principal de Operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas. Según las cifras presentadas por Rudskoy, las acciones militares llevadas a cabo en Konstantinovka provocaron la pérdida de aproximadamente 13 mil 500 soldados ucranianos. Esta cifra representa el costo humano más significativo reportado durante el desarrollo de esta operación específica en la zona.
Además de las bajas en personal, el alto mando ruso detalló una cantidad significativa de equipo militar ucraniano que habría sido neutralizado o perdido durante los enfrentamientos. El balance técnico incluye la destrucción o captura de 14 tanques, 200 piezas de artillería y ocho lanzacohetes múltiples. Asimismo, el reporte destaca una pérdida masiva de movilidad para las fuerzas ucranianas, con un total de mil 400 vehículos fuera de combate.
En cuanto a la situación táctica actual, el coronel general Rudskoy especificó que la ciudad se encuentra bajo el dominio absoluto de las tropas rusas. No obstante, las operaciones no han cesado completamente, ya que unidades pertenecientes al Grupo Sur continúan ejecutando maniobras para completar la expulsión de los restos de las fuerzas ucranianas que aún permanecen en algunos barrios de la urbe.
El avance ruso no se ha limitado únicamente al perímetro urbano. Según la información oficial, el enemigo ha sido repelido varios kilómetros más allá de los límites de Konstantinovka. Esta presión militar ha permitido que los grupos de asalto rusos inicien ya los combates en las afueras de Alekseevo-Druzhkovka, extendiendo así la línea de avance en la región.
Este desarrollo militar fue comunicado formalmente al Kremlin. El pasado 3 de julio, el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, informó personalmente al presidente Vladimir Putin sobre la toma total de la ciudad. La noticia fue recibida como un avance estratégico fundamental dentro de la arquitectura de la operación militar en curso.
El presidente Vladimir Putin calificó la toma de Konstantinovka como un hecho clave para el objetivo de ocupar la totalidad del territorio de la República Popular de Donetsk. El mandatario señaló que el control de esta ciudad estratégica es determinante, ya que abre un camino directo para que las fuerzas rusas puedan avanzar hacia otras ciudades críticas, específicamente Sloviansk y Kramatorsk.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también se pronunció para confirmar la ocupación total de la localidad. Peskov subrayó un detalle táctico relevante sobre la operación: durante el asalto a la ciudad, las unidades rusas implementaron una estrategia coordinada que permitió dividir a las fuerzas enemigas en distintos frentes, facilitando así la toma del control urbano y minimizando la capacidad de respuesta organizada del adversario.
Con la consolidación de Konstantinovka bajo el mando ruso y la posterior presión sobre Alekseevo-Druzhkovka, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas mantiene su enfoque en la expansión de su control territorial en la RPD, basándose en los resultados reportados en este último despliegue operativo.


