Un grupo de investigadores de la Universidad de Panamá (UP) ha emitido una advertencia sobre la detección de caracoles terrestres invasores en diversas zonas portuarias del país. Según el equipo de especialistas, la presencia de estos moluscos podría representar una amenaza significativa no solo para la agricultura nacional, sino también para la salud pública y la seguridad alimentaria de toda la región de Centroamérica.
El estudio detallado, que ha sido publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Tropical Plant Pathology, se titula "Mollusks of Agricultural and Medical Importance Registered in Ports of Panama, Central America". Esta investigación fue liderada por los especialistas Darío Córdoba González, Stephanie Castillo y Jorge Ortega, quienes se enfocaron en identificar especies de caracoles con importancia médica y agrícola que pudieran estar ingresando al territorio panameño a través de sus puntos de entrada logística.
Para llevar a cabo este análisis, los investigadores realizaron muestreos exhaustivos en las zonas de carga de puertos situados tanto en la costa del Caribe como en la costa del Pacífico panameño. De acuerdo con la información recopilada y reportada, los muestreos se concentraron específicamente en las provincias de Colón y Panamá. Durante este proceso de recolección, el equipo logró identificar y recolectar un total de 2,481 ejemplares de moluscos terrestres.
Dentro de los hallazgos más destacados de la investigación, sobresale la presencia de la especie Allopeas gracile. Este molusco representó el 63.1 % de la totalidad de los individuos encontrados durante el estudio. La investigación reveló que esta especie fue detectada en diez áreas de carga diferentes, siendo el Aeropuerto Internacional de Tocumen uno de los puntos principales donde se registró su presencia.
Sin embargo, uno de los puntos más críticos del informe es el reporte, por primera vez en Panamá, de la especie Praticolella mexicana. Esta especie es considerada una plaga agrícola potencial y es especialmente preocupante debido a su capacidad para actuar como transmisora de nematodos parásitos. Estos parásitos tienen la capacidad de afectar la salud tanto de los animales como de los seres humanos, lo que eleva la importancia sanitaria de este hallazgo.
El impacto de estos caracoles invasores es multidimensional. En primera instancia, representan un peligro económico directo al provocar pérdidas en los cultivos y afectar negativamente la producción agrícola del país. Más allá del daño material, el estudio enfatiza que estos animales pueden convertirse en vectores de enfermedades de importancia sanitaria, lo que pone en riesgo la salud de la población.
La investigación también arrojó datos sobre el comportamiento de estos moluscos, señalando que presentan una mayor actividad durante la temporada lluviosa. Asimismo, los autores del estudio aclararon que no existe el predominio absoluto de una sola especie en todas las áreas, aunque la Allopeas gracile tenga una presencia mayoritaria.
El contexto logístico de Panamá juega un papel fundamental en este escenario. Debido al constante y masivo movimiento comercial y logístico que caracteriza a los puertos y aeropuertos panameños, el riesgo de introducción y propagación de estas especies es elevado. Por esta razón, los investigadores subrayan que la presencia de estos caracoles constituye un reto crítico para la bioseguridad de Panamá y, por extensión, de toda la región centroamericana.
Este trabajo científico fue posible gracias a la colaboración institucional entre el Museo de Malacología de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología de la Universidad de Panamá y el Laboratorio de Malacología del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA). Ambas instituciones coordinaron esfuerzos para analizar la fauna malacológica presente en las zonas de carga y alertar sobre los riesgos biológicos asociados al comercio internacional de mercancías.


