ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • sábado, 18 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Menor de 11 años provoca accidente mortal contra grupo de monjes en Tailandia

Ocho de estos fallecieron mientras otros 10 resultaron gravemente heridos.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Menor de 11 años provoca accidente mortal contra grupo de monjes en Tailandia
Puntos clave

Una tragedia sacude a Mukhadan, Tailandia, luego de que un niño de 11 años al volante de una camioneta embistiera mortalmente a un grupo de monjes que realizaban un peregrinaje religioso. El menor presuntamente tomó el vehículo familiar sin autorización, perdiendo el control en la ruta provincial y provocando el fatal impacto. Las autoridades mantienen el automóvil bajo custodia para realizar los peritajes técnicos y determinar las causas exactas del siniestro. Paralelamente, la policía investiga la responsabilidad legal y civil de los padres ante el descuido que terminó en una masacre durante un acto de devoción.

Una tragedia ha conmocionado a la localidad de Mukhadan, en Tailandia, luego de que se reportara un accidente vial con consecuencias mortales. El suceso, que ha generado una profunda consternación en la comunidad, involucra a un menor de edad, señalado como el presunto responsable de una embestida que terminó con la vida de personas que se encontraban realizando una actividad religiosa.

Según la información preliminar proporcionada por las autoridades locales, el conductor del vehículo implicado en el siniestro sería un niño de apenas 11 años. Este dato ha sido uno de los puntos más críticos y debatidos del caso, dada la corta edad del menor y la gravedad de los hechos ocurridos en la ruta provincial de la zona.

El accidente se produjo en un momento en que un grupo de monjes se encontraba realizando un peregrinaje. El grupo caminaba al costado de la ruta provincial, siguiendo las tradiciones de su fe, cuando fueron sorprendidos por el vehículo. El impacto fue devastador, resultando en una embestida mortal que interrumpió la procesión religiosa y dejó un saldo trágico en la localidad de Mukhadan.

Ante la gravedad de lo sucedido, el comandante de la policía de la ciudad tomó el mando de las operaciones inmediatas. Como parte del protocolo de investigación, las fuerzas de seguridad procedieron a hacerse con el vehículo involucrado en el atropello. La camioneta ha sido trasladada y puesta bajo custodia policial con el objetivo fundamental de realizar los peritajes correspondientes y determinar con exactitud cuáles fueron las causas técnicas o humanas detrás de la mortal embestida.

La intervención policial no se ha limitado únicamente al análisis del automóvil. El comandante ha subrayado la importancia de desglosar cada detalle del percance para comprender cómo un vehículo terminó impactando contra los monjes que transitaban por el margen de la carretera. El análisis del vehículo permitirá saber si hubo fallas mecánicas o si el accidente fue producto exclusivo de una conducción negligente.

Paralelamente a la investigación técnica, las autoridades han centrado sus esfuerzos en la situación legal y familiar del conductor. Los padres del niño de 11 años fueron invitados formalmente a presentarse ante las autoridades. El propósito de este encuentro es establecer quién deberá cargar con la responsabilidad legal y civil de lo ocurrido. La discusión gira en torno a la complejidad de asignar responsabilidades penales a un niño que, por su edad, es considerado demasiado pequeño para operar un vehículo motorizado o para comprender plenamente las implicaciones legales de sus actos.

En el marco de las indagaciones, han surgido diversas especulaciones sobre cómo el menor llegó a estar al volante de la camioneta. La hipótesis principal que se maneja actualmente es que el niño habría tomado el vehículo de su familia sin el permiso de sus progenitores. Bajo esta premisa, se cree que el menor, al no poseer la capacidad ni el entrenamiento necesario para conducir, perdió rápidamente el control de la unidad, desviándose de la ruta y atropellando al grupo de monjes que se encontraba en su peregrinaje.

Este hecho ha puesto el foco sobre la seguridad de los vehículos familiares y la supervisión de los menores en la región de Mukhadan. Mientras la policía continúa procesando la evidencia y escuchando los testimonios de los padres, la comunidad permanece atenta a los resultados de la investigación. La combinación de un conductor infantil, la falta de autorización para el uso del vehículo y la vulnerabilidad de los peatones en una ruta provincial han creado un escenario fatal.

Hasta el momento, las autoridades mantienen la cautela, esperando que los informes técnicos sobre el vehículo confirmen si la pérdida de control fue el factor determinante. La resolución de este caso dependerá en gran medida de la determinación de las responsabilidades parentales y del análisis forense del automóvil, mientras la localidad procesa la pérdida ocurrida durante un acto de devoción religiosa.

Cobertura en Video