Durante el desarrollo de la Conferencia de Sustentabilidad de Hamburgo, celebrada en Alemania, el exsubsecretario general de las Naciones Unidas, Achim Steiner, lanzó una dura crítica sobre la percepción económica que prevalece entre los sectores más influyentes de Brasil respecto a la región amazónica. Steiner afirmó que la élite del país considera a la Amazonía como una "frontera barata" destinada a la expansión económica, una visión que, según el exfuncionario, obstaculiza significativamente la implementación de cambios estructurales y sostenibles en la región.
En declaraciones brindadas a Folha de S.Paulo, Steiner explicó que esta mentalidad no es exclusiva de Brasil, sino que se replica en otros países que comparten el territorio de la cuenca amazónica. El exdirigente subrayó que el motor de esta perspectiva es la naturaleza del capital financiero, el cual prioriza los rendimientos inmediatos sobre la conservación a largo plazo. En este sentido, Steiner utilizó una analogía contundente al señalar que "esto es lo que hace el dinero. El dinero busca el corto plazo, y la Amazonía es como un premio de lotería de corto plazo".
La Conferencia de Sustentabilidad de Hamburgo, que se llevó a cabo por tercer año consecutivo este lunes 29 y martes 30, contó con una presencia destacada del sector privado. El evento es promovido por el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Municipio de Hamburgo y la Fundación Michael Otto. En este marco, representantes de gobiernos, la academia, la sociedad civil y diversas empresas analizaron las pautas ambientales más urgentes y los desafíos de la transición energética. Estos debates se dan en un contexto de negociaciones diplomáticas oficiales, siguiendo la estela de encuentros globales como la COP30, realizada en Belém.
Steiner, quien anteriormente presidió tanto el PNUD como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), enfatizó que en las ciudades amazónicas el "corredor de posibilidades económicas" es extremadamente estrecho. Esta limitación impacta directamente en la calidad de vida y las opciones de desarrollo de las personas que habitan la región. Por ello, el exdirector insistió en que cualquier inversión futura debe ser diseñada considerando las características intrínsecas del lugar, exigiendo una adaptabilidad real a la realidad biológica y social de la selva.
El análisis de Steiner también puso el foco en las consecuencias tangibles de este modelo de expansión. Advirtió que las grandes obras de infraestructura en la Amazonía impactan, de manera invariable, a las comunidades tradicionales que han habitado el territorio históricamente. Asimismo, señaló que las regiones identificadas como fronteras agrícolas —específicamente el sur de Amazonas, Rondônia, Acre y Mato Grosso— se han convertido en verdaderos "arcos de desmatamento" (arcos de deforestación), donde la expansión económica se traduce en la pérdida de cobertura forestal.
Finalmente, el exfuncionario de la ONU denunció una falta de inversión sistémica para conectar estas economías locales con un modelo más sostenible. Según Steiner, los países no están invirtiendo lo suficiente en integrar estas regiones porque, básicamente, las consideran marginales. Esta marginación económica se hace evidente al observar la concentración de la riqueza y el capital, que permanece concentrado en centros urbanos e industriales como São Paulo, Minas Gerais y Porto Alegre, dejando a la región amazónica relegada a un papel de fuente de recursos baratos y rápida explotación.

