La Selección Mexicana de fútbol logró una victoria contundente frente al equipo ecuatoriano, cerrando el encuentro con un marcador de 2-0 a favor del conjunto azteca. Este resultado deportivo desencadenó una movilización masiva de aficionados en las principales arterias de la Ciudad de México, donde, según informó la jefa de gobierno, Clara Brugada, aproximadamente un millón de personas se dieron cita en las calles para celebrar el triunfo. La mayor concentración de manifestantes y seguidores del equipo se registró en las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
En el ámbito deportivo, este triunfo es particularmente significativo ya que la Selección Mexicana ha logrado ganar sus tres partidos disputados durante la primera fase del torneo. Gracias a este desempeño impecable, el equipo nacional ha asegurado su avance a la ronda de octavos de final, donde se enfrentará en el próximo encuentro al equipo de Inglaterra, en el marco de la justa mundialista de 2026.
Ante el escenario de euforia colectiva, la jefa de gobierno, Clara Brugada, destacó el desempeño y el triunfo obtenido por el "Tri" en la cancha. Con el objetivo de gestionar el flujo de personas y evitar aglomeraciones críticas en puntos específicos, la mandataria capitalina extendió una invitación formal a las y los ciudadanos a trasladar sus festejos hacia la explanada del Palacio de los Deportes, habilitando dicho espacio para que la celebración del mundial continúe de manera organizada.
El despliegue de los aficionados comenzó incluso antes del silbatazo inicial. Miles de seguidores del fútbol se trasladaron a la Avenida Paseo de la Reforma para seguir el desarrollo del partido a través de pantallas gigantes que fueron instaladas por las autoridades a un costado de la escultura "El Caballito". Debido a la magnitud de la concurrencia, la jefa de gobierno insistió en la importancia de liberar la concentración de personas tanto en dicha avenida como en el monumento al Ángel de la Independencia, sugiriendo el uso de otros puntos de festejo habilitados.
Estas movilizaciones masivas impactaron la infraestructura de transporte de la capital. El Servicio de Transporte Colectivo Metro se vio obligado a cerrar la estación Insurgentes de la Línea 1, debido a la alta densidad de personas congregadas en el área del Ángel de la Independencia. A través de sus canales oficiales, el sistema de transporte exhortó a los usuarios a utilizar estaciones alternas para evitar incidentes y agilizar el tránsito.
Por su parte, la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México emitió un reporte oficial informando que, hasta el momento, existe "saldo blanco" en las actividades celebradas en las calles de la capital tras el partido entre México y Ecuador. Mediante un comunicado, la dependencia aseguró que tanto el encuentro como las movilizaciones posteriores se han desarrollado en un ambiente pacífico, ordenado y de celebración, permitiendo que miles de familias y aficionados se reunieran en la ciudad.
La Secretaría puntualizó que la multitud ha celebrado en paz en diversas plazas públicas, recintos y pantallas gigantes habilitadas por el Gobierno de la Ciudad de México a lo largo y ancho de la capital. Para garantizar la seguridad de los asistentes, diversas dependencias del gobierno local mantienen un monitoreo en tiempo real del desarrollo de los festejos. Entre las instituciones involucradas en este operativo se encuentran la Secretaría de Gobierno, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, así como la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
No obstante, el contexto de las celebraciones mundialistas también ha dejado saldos trágicos. El Congreso de la Ciudad de México guardó un minuto de silencio en honor a cuatro personas que fallecieron durante los festejos relacionados con la justa mundialista, expresando su solidaridad con las familias afectadas por estos lamentables sucesos.

