ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 15 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Alias Marlon reaparece en video y desmiente reporte de muerte por Fuerzas Militares

El video fue enviado por este grupo armado al margen de la ley a los medios de comunicación del Cauca.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Alias Marlon reaparece en video y desmiente reporte de muerte por Fuerzas Militares
Puntos clave

Un video reciente desmiente la muerte de alias Marlon, comandante de las disidencias de las Farc, quien había sido reportado como neutralizado por el Ejército Nacional el pasado 20 de junio. Este hecho pone en entredicho la credibilidad de las Fuerzas Militares y revela graves fallas en los procesos de inteligencia y verificación de bajas en el suroccidente del país. En la grabación, el cabecilla analiza el regreso de la derecha al poder con la victoria de Abelardo de la Espriella y atribuye el fracaso de la paz total a la gestión de Gustavo Petro. Asimismo, hace un llamado a otras organizaciones insurgentes para formar un frente común y continuar la lucha armada en los territorios. La crisis institucional se agrava ante indicios de que otros jefes insurgentes, como el del Frente Jaime Martínez, también seguirían vivos a pesar de los reportes oficiales. Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensa ni el Ejército han emitido un pronunciamiento oficial sobre estas contradicciones.

La credibilidad de los reportes operativos de las Fuerzas Militares de Colombia se encuentra nuevamente bajo cuestionamiento tras la difusión de un video en el que reaparece alias Marlon, comandante del Bloque Occidental Jacobo Arenas de las disidencias de las Farc. La grabación, fechada el pasado 27 de junio, contradice la información oficial entregada hace algunas semanas por las autoridades, quienes habían asegurado que el cabecilla había sido neutralizado en una de las operaciones más relevantes adelantadas en el suroccidente del país.

El reporte de la supuesta muerte de alias Marlon fue difundido oficialmente el 20 de junio de 2026. Según la versión del Ejército Nacional, el insurgente habría sido abatido durante intensos combates en la zona montañosa del Naya, una región estratégica ubicada entre los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, fundamental para el control territorial y la movilidad de las estructuras armadas ilegales debido a su conexión entre el litoral Pacífico y la cordillera Occidental.

Sin embargo, el material audiovisual enviado recientemente a diversos medios de comunicación del Cauca desmiente dicha versión. En el video, el jefe insurgente no solo confirma que se encuentra con vida, sino que utiliza el espacio para realizar un análisis detallado sobre el actual panorama político de Colombia tras la culminación de los comicios presidenciales. En su intervención, Marlon sostiene que el regreso de la derecha al poder, representado por la victoria de Abelardo de la Espriella, es una consecuencia directa del fracaso de la política de “paz total” que impulsó el gobierno saliente del presidente Gustavo Petro.

Dentro de su pronunciamiento, el comandante de las disidencias responsabiliza directamente al Ministerio de Defensa y al Alto Comisionado para la Paz por la caída de dicha estrategia. El grupo armado afirma que existió una contradicción entre el discurso público y las acciones en el territorio; mientras el Gobierno promovía diálogos de paz, en la práctica se habrían fortalecido las operaciones militares, se incrementaron los bombardeos y se habría ejecutado un plan coordinado para romper los acercamientos con las organizaciones insurgentes.

Asimismo, el comunicado lanzado en el video señala que el presidente Gustavo Petro fue responsable del fracaso de su propia política de paz. Según la organización, esto ocurrió debido a que el mandatario no logró desmontar la doctrina militar vigente ni atendió las diversas denuncias sobre las operaciones desarrolladas durante su mandato. El video incluye fuertes acusaciones contra altos funcionarios del gobierno anterior y cuestiona la transparencia en la actuación de las Fuerzas Militares.

En otro segmento de la grabación, la estructura armada hace un llamado abierto a las demás organizaciones insurgentes del país. El objetivo es la construcción de un frente común para enfrentar lo que denominan como fascismo, imperialismo y paramilitarismo. Alias Marlon insiste en que la lucha armada continúa siendo un mecanismo legítimo de defensa y convoca a mantener la unidad entre los distintos grupos armados ilegales para sostener su causa.

Respecto a sus planes futuros, el comunicado concluye asegurando que la organización mantendrá sus actividades en los territorios donde tiene presencia. El grupo afirma que seguirá combinando las acciones armadas con trabajos comunitarios en las zonas rurales, al tiempo que hace una invitación abierta para que nuevos integrantes se sumen a sus filas.

Este suceso pone en evidencia una posible falla en los procesos de inteligencia y verificación. Fuentes de inteligencia de la Policía Nacional consultadas por la prensa indicaron que, desde hace varios días, ya existían reportes que sugerían que el comandante del Bloque Occidental Jacobo Arenas seguía vivo. De manera similar, estas fuentes señalaron que existen indicios de que el jefe del Frente Jaime Martínez tampoco habría muerto en las operaciones, a pesar de haber sido incluido inicialmente en la lista de bajas anunciadas por las autoridades.

Cuando se ejecutó la ofensiva en el área del Naya, el Gobierno Nacional y el Ejército presentaron el resultado como un golpe contundente contra las disidencias del Estado Mayor Central. En aquel momento, se destacó que la neutralización de alias Marlon representaba una afectación significativa para el control territorial en el Cauca y el Valle del Cauca. No obstante, hasta la fecha, ni el Ministerio de Defensa ni el Ejército Nacional han emitido un pronunciamiento oficial frente al video ni sobre la información que sugiere que tanto Marlon como el jefe del Frente Jaime Martínez permanecen con vida.

La reaparición del cabecilla representa un revés para la imagen institucional de las Fuerzas Militares y reabre el debate sobre la rigurosidad de los mecanismos de verificación utilizados para confirmar la muerte de altos mandos en zonas de difícil acceso geográfico.

Cobertura en Video