El proceso de escrutinio de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú ha finalizado este lunes 29 de junio de 2026. Tras veintidós días desde la jornada electoral celebrada el pasado 7 de junio, los resultados confirman la victoria de la candidata derechista Keiko Fujimori sobre su contendiente, el candidato izquierdista Roberto Sánchez. La diferencia entre ambos aspirantes ha sido mínima, definiéndose el triunfo por un margen de 49.641 votos.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que ha completado el escrutinio al 100 %, Keiko Fujimori alcanzó el 50,135 % de los votos válidos, lo que representa un total de 9.223.396 sufragios. Por su parte, Roberto Sánchez obtuvo el 49,865 % de los votos, sumando un total de 9.173.755 papeletas. Este resultado mantiene una tendencia reciente en la política peruana, siendo esta la tercera elección presidencial consecutiva que se decide por una diferencia inferior a los 50.000 votos.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene programado realizar la proclamación oficial de los resultados el próximo viernes 3 de julio. En dicho acto, Keiko Fujimori será declarada formalmente como la presidenta electa del país. El calendario oficial establece que la candidata recibirá sus credenciales el 15 de julio y que su investidura como presidenta se llevará a cabo el 28 de julio, fecha en la que se celebra el día nacional de Perú, en una ceremonia oficial en el Parlamento.
La victoria de Keiko Fujimori llega tras un prolongado camino electoral. La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori ha logrado alcanzar la presidencia en su cuarta candidatura. Previamente, la líder de Fuerza Popular había perdido en la segunda vuelta de las tres elecciones presidenciales anteriores, siendo derrotada por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.
No obstante, el resultado no ha sido aceptado por el candidato derrotado. Roberto Sánchez, quien participó en estos comicios representando al encarcelado expresidente Pedro Castillo, ha anunciado que no reconocerá a Keiko Fujimori como presidenta. Sánchez ha denunciado la existencia de un supuesto fraude en las votaciones realizadas en el exterior, solicitando la anulación de dichos votos sin éxito. El candidato sostiene que, de anularse esos sufragios, él resultaría ganador, ya que fue el candidato más votado dentro del territorio nacional peruano, aunque no ha presentado pruebas de sus denuncias.
Esta elección ha sido calificada como la más compleja de la historia de Perú debido a la participación de un total de 35 candidatos. Esta fragmentación provocó una dispersión considerable del voto en la primera vuelta, donde Keiko Fujimori resultó la más votada con apenas el 17,19 % de los sufragios, seguida por Roberto Sánchez con el 12,03 %.
El mandato de Keiko Fujimori se extenderá por los próximos cinco años, abarcando el periodo 2026-2031. Este triunfo ocurre tras una década de profunda inestabilidad política en el país, durante la cual Perú ha tenido ocho presidentes en diez años. Este fenómeno ha sido el resultado de una sucesión de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento, en las cuales la mayoría contó con los votos del sector fujimorista.
Con este resultado, el fujimorismo regresa al poder después de veinticinco años. La última vez que el movimiento estuvo en la jefatura del Estado fue antes de que Alberto Fujimori dimitiera por fax desde Japón, luego de que se revelara un extenso escándalo de corrupción en su administración. El expresidente fue posteriormente condenado a 25 años de cárcel por delitos de corrupción y crímenes de lesa humanidad.
Durante su campaña, la líder de Fuerza Popular centró su discurso en la promesa de “recuperar el orden”, respondiendo a la principal preocupación de la ciudadanía: el incremento de la inseguridad ciudadana derivado del auge del crimen organizado.
En esta cuarta incursión electoral, Fujimori mantuvo una reivindicación total del legado de su padre. El programa de la candidata resaltó los pilares del crecimiento económico y la apertura comercial establecidos por Alberto Fujimori, así como la derrota de los grupos subversivos Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). No obstante, el texto también recuerda que las estrategias empleadas en aquel periodo llevaron al expresidente a la cárcel, junto a los escándalos de corrupción vinculados a su asesor Vladimiro Montesinos, quien se encuentra próximo a salir de prisión.


