Las calles de la capital peruana se transformaron en un espacio de celebración, visibilidad y reivindicación durante el desarrollo de la Marcha del Orgullo LGBTI+. El evento, que congregó a diversos ciudadanos y colectivos, se caracterizó por un ambiente festivo donde predominaron los colores, el despliegue de banderas, la música y un espíritu de unidad en favor de la diversidad, la igualdad y el respeto mutuo.
La jornada comenzó desde tempranas horas, momento en el cual los participantes empezaron a congregarse en la avenida De la Peruanidad, específicamente en el área del Campo de Marte, ubicado en el distrito de Jesús María. Este punto de encuentro sirvió como base para la organización de los asistentes antes de iniciar la movilización formal hacia las zonas neurálgicas de la ciudad.
Una vez iniciada la marcha, el contingente se desplazó por las principales calles y avenidas del Cercado de Lima, marcando una presencia significativa en el espacio público. El recorrido planificado incluyó el tránsito por la avenida Guzmán Blanco, siguiendo posteriormente hacia la avenida Alfonso Ugarte. La movilización continuó su curso a través de la avenida Nicolás de Piérola y la avenida Garcilaso de la Vega, completando así un circuito por arterias fundamentales del centro de la ciudad antes de emprender el retorno hacia el punto de partida.
En relación con el sentido de la movilización, los organizadores de la marcha expresaron que la salida a las calles se realiza con un sentimiento de orgullo, memoria y esperanza. Según señalaron, el objetivo fundamental es seguir construyendo el país que soñamos y merecemos, enfatizando que la visibilidad en el espacio público es una herramienta clave para alcanzar dichas metas de convivencia y respeto.
Un punto relevante destacado por los organizadores fue la importancia del retorno de la movilización al Centro de Lima. Se enfatizó que este hecho no fue una casualidad, sino que representó el resultado directo de un proceso de esfuerzo, perseverancia y resistencia. Esta acción fue impulsada por activistas que, durante varias semanas, defendieron el derecho de la comunidad a ocupar el espacio público con dignidad, asegurando que la presencia de la marcha en el corazón de la ciudad es una victoria de su persistencia.
Tras completar el recorrido por las mencionadas avenidas del Cercado de Lima, los asistentes regresaron a la avenida De la Peruanidad, en el Campo de Marte. En este lugar se había instalado un escenario especialmente acondicionado para el desarrollo de las actividades de cierre de la jornada, convirtiendo el espacio en un centro de expresión artística y política.
El cierre del evento estuvo marcado por una agenda cultural que incluyó diversas presentaciones de bandas musicales y artistas, quienes animaron la culminación de la marcha. Además de la participación ciudadana, la jornada contó con la presencia de figuras del ámbito político, destacando la asistencia de las congresistas Ruth Luque y Susel Paredes, así como de la electa diputada Indira Huilca, quienes acompañaron la movilización.
Durante el transcurso de la celebración, se dieron a conocer diversas experiencias personales de los asistentes, quienes explicaron los motivos que los llevan a sumarse anualmente a esta actividad. Una de las participantes manifestó que su apoyo a la comunidad ha sido constante desde que era muy pequeña, señalando que, al enterarse de la organización de las marchas, comenzó a asistir acompañada de un grupo de amigos, describiendo la experiencia como algo muy lindo.
De esta manera, la Marcha del Orgullo LGBTI+ en Lima se consolidó como una jornada de visibilidad donde la música y el color acompañaron las demandas de respeto e igualdad, cerrando el ciclo de movilización en el Campo de Marte tras haber transitado por los puntos más emblemáticos del centro de la capital.


