El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado la ejecución de una serie de ataques dirigidos contra múltiples objetivos militares en territorio iraní durante la noche de este sábado. Según el comunicado oficial emitido por el organismo, estas operaciones fueron llevadas a cabo bajo órdenes directas del presidente Donald Trump, como respuesta a una escalada de incidentes que han incrementado la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz.
La acción militar estadounidense se desencadenó tras un incidente ocurrido durante la mañana del sábado, cuando un dron de origen iraní impactó contra el buque petrolero M/T Kiku. La embarcación, que navega bajo bandera panameña, transportaba másmente de dos millones de barriles de crudo cuando fue atacada a las 4:30 a.m., hora del este de Estados Unidos, mientras transitaba por aguas próximas al estrecho.
Desde el CENTCOM se detalló que el régimen de Irán había tenido la oportunidad de respetar un acuerdo de alto el fuego previo, luego de que se registrara un ataque contra el buque M/V Ever Lovely. Sin embargo, Washington sostiene que Teherán optó por ignorar dicho acuerdo y continuar con sus acciones ofensivas en la zona. En el comunicado oficial se subrayó que las fuerzas del CENTCOM lanzaron los ataques del sábado como una "respuesta directa a la persistente agresión iraní contra la navegación comercial".
De acuerdo con el parte militar, los aviones de Estados Unidos centraron sus objetivos en instalaciones críticas de las fuerzas iraníes. Entre los blancos impactados se encuentran instalaciones de vigilancia, sistemas de comunicación, sitios de defensa aérea, depósitos de drones y capacidades destinadas a la colocación de minas marinas.
En concordancia con estas declaraciones, medios de comunicación iraníes informaron sobre la ocurrencia de múltiples explosiones durante la noche del sábado al domingo en las regiones de Sirik y Qeshm, ubicadas en la zona iraní del estrecho de Ormuz. La televisión pública IRIB, citando a una fuente militar informada, atribuyó las detonaciones al impacto de proyectiles sobre una torre de comunicaciones en la localidad de Taherui. Asimismo, se reportaron daños materiales en la zona de Masan, situada en la isla de Qeshm, en las proximidades del puerto estratégico de Bandar Abbas.
La tensión no se limitó a los enfrentamientos directos entre Estados Unidos e Irán. Este sábado temprano, el Gobierno de Bahréin denunció haber sido blanco de ataques perpetrados por varios drones iraníes. El Ministerio de Exteriores bahreiní calificó el acto como una "flagrante violación de su soberanía" y una amenaza directa a la seguridad de sus ciudadanos y residentes. En su comunicado, Bahréin señaló que estas acciones violan las normas y convenciones internacionales que prohíben el ataque a objetivos civiles y la intimidación de personas inocentes. El gobierno bahreiní responsabilizó exclusivamente a Teherán de socavar los esfuerzos de paz, afirmando que la seguridad no se conquista mediante la agresión y que su determinación es más fuerte que cualquier amenaza.
Por otro lado, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), dependiente del Ministerio de Defensa británico, confirmó que un proyectil no identificado impactó en el puente de mando de un petrolero el sábado. Aunque se produjeron daños materiales, el organismo informó que no hubo afectaciones a la tripulación ni se registraron derrames de combustible. Ante esta situación, el UKMTO elevó el nivel de amenaza a "sustancial" y recomendó a todos los buques extremar las precauciones y reportar cualquier actividad sospechosa, informando además sobre la presencia de buques de guerra dedicados a tareas de desminado en la región.
Desde la perspectiva de Teherán, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó esta mañana que atacó posiciones de las fuerzas estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz. La Guardia denunció que Washington fue quien violó primero el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre ambas partes, el cual buscaba poner fin a la guerra y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz.
Cabe recordar que el Ejército estadounidense ya había bombardeado instalaciones militares iraníes en la costa sur del país el viernes por la noche. Aquella operación fue una represalia por el ataque ocurrido el jueves contra el buque mercante M/V Ever Lovely, de bandera de Singapur, mientras este abandonaba el estrecho de Ormuz frente a la costa de Omán. Al respecto, la Guardia Revolucionaria justificó la ofensiva del jueves alegando que el buque navegaba por una ruta no autorizada.
Para el CENTCOM, el ataque contra el M/V Ever Lovely representó la primera acción militar registrada desde la firma del memorando, constituyendo una clara violación al alto el fuego y un ataque a la libertad de navegación. A pesar de la volatilidad de la situación, las fuerzas estadounidenses aseguraron que el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz continúa, mientras sus unidades militares permanecen "vigilantes, letales y preparadas" ante cualquier nueva escalada en uno de los corredores energéticos más vitales del mundo.


