El escenario político nacional se encuentra en un punto de máxima tensión mientras se aguarda el encuentro entre el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La reunión tendrá lugar este sábado en la Quinta de Olivos, poco antes de las 9 de la mañana, inmediatamente después del regreso del mandatario desde su gira por España. Este encuentro es señalado por fuentes oficiales como la instancia decisiva para resolver el futuro del ministro coordinador, quien enfrenta fuertes presiones internas para dejar su cargo.
Dentro de diversos sectores del Gobierno, existe una convicción generalizada de que Adorni se presentará a la reunión con la intención de formalizar su renuncia. No obstante, el entorno inmediato del jefe de Gabinete mantiene una mínima esperanza de supervivencia política, sosteniendo que su continuidad depende exclusivamente de la charla privada con el Presidente. "Depende de Milei y de una charla con él", han expresado personas cercanas al funcionario, reflejando la incertidumbre que rodea la decisión final.
Mientras tanto, la maquinaria administrativa y política ya trabaja en un escenario de transición. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor Santiago Caputo han avanzado en el diseño de un nuevo organigrama que contempla la salida de Adorni. La propuesta que Karina Milei llevará al jefe de Estado incluye la designación de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete y el desembarco de Ignacio Devitt en el Ministerio del Interior, reemplazando al actual titular de dicha cartera.
De acuerdo con información obtenida por TN, la alternativa más probable es una reforma estructural del Ministerio del Interior, transformándolo en una vicejefatura anexa a la Jefatura de Gabinete. Este esquema recuperaría un modelo similar al implementado previamente por Guillermo Francos y Lisandro Catalán. Bajo este diseño, Santilli concentraría la coordinación política general, mientras que Devitt se encargaría de la interlocución operativa con los gobernadores, los bloques aliados y el Congreso de la Nación.
Estas definiciones comenzaron a gestarse el viernes por la tarde durante una cumbre realizada en Balcarce 50, donde participaron Karina Milei, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem y el propio Diego Santilli. Llama la atención que el actual ministro del Interior no haya sido convocado a Olivos, lo que refuerza la lectura de que su salida es el paso siguiente una vez que el Presidente finalice su conversación con Adorni.
Aunque se evaluó la posibilidad de nombrar al canciller Pablo Quirno —quien acompañó a Milei en España— debido a su perfil técnico y bajo nivel de conflicto interno, la opción de Santilli ganó terreno rápidamente. Su capacidad para ordenar la relación con el Poder Legislativo y los gobernadores lo posiciona como una figura de equilibrio entre las corrientes lideradas por Karina Milei y Santiago Caputo, evitando que la Jefatura de Gabinete sea capturada por una sola terminal interna.
El costo político de sostener a Adorni se volvió insostenible tras la caída de la sesión en el Senado. En una conversación mantenida el jueves por la noche, Karina Milei consultó a Patricia Bullrich sobre las razones del fracaso del debate. La jefa del bloque libertario respondió que no deseaba exponer a los aliados a una situación incómoda debido a la votación de la interpelación a Adorni, asegurando tajantemente que "este tipo se tiene que ir". Este diagnóstico parlamentario dejó en evidencia que la permanencia del jefe de Gabinete paralizó la agenda del Senado, postergando leyes clave como la de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales y convenios internacionales.
En el seno del Gobierno coexisten dos versiones sobre la naturaleza de la renuncia. Algunos sostienen que es una decisión personal de Adorni para descomprimir los frentes judicial y legislativo. Otros, sin embargo, hablan de una presión directa derivada de una presunta "traición" hacia Karina Milei, sumado al desgaste por revelaciones sobre sus movimientos patrimoniales. Específicamente, el malestar interno se reactivó por compras realizadas en su cuenta de Mercado Libre utilizando tarjetas de funcionarios bajo su órbita, lo que complica el discurso oficial de esperar los tiempos de la Justicia.
Finalmente, las declaraciones de Milei en España aceleraron la crisis. Si bien expresó creer en la honestidad de Adorni, advirtió que, de ser considerado culpable por la Justicia, lo "eyecta de una patada". Esta frase fue interpretada como un respaldo condicionado. A pesar de todo, persiste la duda sobre si Milei aceptará la renuncia, dado su historial de resistir presiones externas. "Todo depende de cómo durmió en el avión", ironizó una fuente oficial sobre la imprevisibilidad del mandatario. Cabe destacar que la llegada de Adrián Ravier a la vocería y de Fabián Fernández a Prensa ya anticipaba una transición para alejar a Adorni de la exposición diaria y recuperar una agenda enfocada en la gestión y las reformas.


