La selección española ha asegurado la primera posición del Grupo H en el Mundial 2026 tras vencer por 0-1 a Uruguay en un encuentro disputado en Houston. Este resultado no solo garantiza el liderato de la escuadra dirigida por Luis de la Fuente, sino que sella la eliminación prematura de la selección uruguaya, que se despide del torneo en la primera ronda, convirtiéndose en una de las sorpresas más impactantes de la competición.
El encuentro estuvo marcado por una alta intensidad y una lucha constante en el terreno de juego. El único gol del partido fue obra de Álex Baena, quien fue nombrado el mejor jugador del encuentro. Baena admitió que, aunque el equipo no mostró su mejor versión futbolística, como ocurrió en la goleada 0-4 frente a Arabia Saudí, lo fundamental fue saber competir en un escenario donde el rival se jugaba la permanencia en el torneo. El delantero español describió su anotación como una de las más felices de su carrera, aunque mostró empatía hacia el guardameta uruguayo Fernando Muslera, señalando que el balón botó mal y que la situación resulta dura para el portero ante la eliminación de su país.
Por su parte, Marc Cucurella destacó la necesidad de haber aportado "trabajo y garra" para conseguir la victoria. El lateral izquierdo subrayó que, a pesar de no haber estado fluidos con el balón por momentos, el equipo logró controlar diversos registros, desde la posesión hasta la defensa y las transiciones, mereciendo el resultado final. Asimismo, valoró la labor del árbitro estadounidense Ismail Elfath, calificándolo de permisivo pero adaptándose a las circunstancias del torneo.
El seleccionador español, Luis de la Fuente, expresó su satisfacción con la respuesta de sus jugadores ante la "presión asfixiante" ejercida por Uruguay, que dificultó la combinación de pases. De la Fuente resaltó que el equipo supo interpretar las necesidades del partido y mostró fortaleza defensiva, aunque manifestó su preocupación por la lesión de Yéremy, cuyo grado aún está por determinarse.
En la otra cara de la moneda, el panorama para Uruguay es desolador. La selección de Marcelo Bielsa termina tercera en el Grupo H con apenas dos puntos obtenidos de tres partidos, habiendo sumado dos empates frente a Arabia Saudí y Cabo Verde, y la derrota final ante España. Esta es la peor fase de grupos de la "Celeste" desde el Mundial de Japón y Corea 2002, donde también quedaron fuera sin victorias. El registro solo es superado por lo ocurrido en Alemania 1974. Para Bielsa, esta eliminación supone repetir un escenario doloroso, similar al vivido cuando dirigió a Argentina en 2002.
El delantero uruguayo Agustín Canobbio, expulsado en el quinto minuto añadido del segundo tiempo tras una fuerte falta sobre Rodri, manifestó estar muy dolido. Canobbio hizo un llamado a la autocrítica interna del grupo, reconociendo que, aunque fueron superiores en varios pasajes, la falta de efectividad frente al arco fue determinante para su salida del Mundial.
Mientras tanto, Cabo Verde hizo historia en su primer Mundial. Gracias a un empate 0-0 contra Arabia Saudita y la derrota de Uruguay, la selección africana se clasificó para los dieciseisavos de final como segunda del grupo, manteniéndose invicta tras tres empates. El pequeño país, de medio millón de habitantes, se enfrentará el próximo 3 de julio a la Argentina de Lionel Messi en Miami.
Respecto al camino de España, el liderato del Grupo H les otorga una ventaja estratégica en el cuadro. Evitarán enfrentarse a Brasil y Argentina hasta una hipotética final, y no se cruzarán con Francia o Alemania hasta las semifinales. Su próximo adversario será Argelia o Austria, dependiendo de quién termine segundo en el grupo J, en un duelo programado para el 2 de julio en Los Ángeles. En octavos, podrían enfrentar al segundo del grupo K (Portugal o Colombia) o a alguno de los equipos del grupo L (Inglaterra, Ghana o Croacia). Más adelante, en cuartos, asoman posibilidades como Estados Unidos, Bosnia Herzegovina, Irán, Bélgica o Egipto.


