La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo un encuentro con el rey Felipe VI de España en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, una reunión que la mandataria calificó como "buena y cordial". El encuentro, que tuvo una duración de una hora, se enmarca en un esfuerzo coordinado para recuperar las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, un objetivo que ha requerido la colaboración activa de diversas instancias institucionales.
Durante su rueda de prensa diaria, la presidenta Sheinbaum expresó su agradecimiento tanto a la Casa Real como al Gobierno de España, encabezado por Pedro Sánchez, por el acercamiento mostrado para restablecer el diálogo y la cooperación bilateral. Según la mandataria mexicana, este avance diplomático no habría sido posible sin la gestión del Gobierno español y, específicamente, sin el gesto del monarca al visitar una exposición dedicada a mujeres indígenas. En dicho espacio, el rey Felipe VI habría reconocido, a través de su proceder y actitud, los abusos cometidos durante el periodo de la llegada de los españoles a México.
El eje central de la conversación entre la presidenta y el rey fue la situación y el reconocimiento de los pueblos indígenas. Sheinbaum subrayó que este tema es de suma importancia para el Estado mexicano y enfatizó la relevancia que tiene para el país la solicitud de un perdón formal. En este sentido, la presidenta destacó que es fundamental realizar un reconocimiento de las grandes culturas que existían en el territorio mexicano de manera previa a la llegada de los españoles, vinculando este hecho con la base cultural de la nación.
En el desarrollo del diálogo, Claudia Sheinbaum planteó al monarca que la discriminación sufrida por los pueblos indígenas es un asunto que trasciende lo político para convertirse en una cuestión de identidad nacional, reconocimiento y lucha contra la discriminación. Para la mandataria, el tratamiento de este tema es, ante todo, un asunto de dignidad para México. Ante estas reflexiones, el rey Felipe VI mostró apertura y propuso una acción concreta para dar seguimiento a estas inquietudes: que en el próximo encuentro iberoamericano, programado para noviembre en Madrid, se establezca una de las mesas de trabajo específicamente dedicada a los pueblos indígenas.
Más allá de la agenda cultural e identitaria, la presidenta mexicana informó que la reunión también permitió abordar temas de índole comercial y económica, así como asuntos relacionados con la paz. Estos puntos complementan la hoja de ruta para el fortalecimiento de la relación bilateral, buscando beneficios mutuos en diversas áreas de cooperación.
No obstante, la jornada también estuvo marcada por la respuesta de la presidenta Sheinbaum ante las críticas provenientes de sectores de la derecha española. La mandataria aprovechó su intervención pública para cuestionar los comentarios de quienes han criticado la visita del rey Felipe VI a México. Específicamente, Sheinbaum hizo referencia a un "personaje" que se refirió a ella como una "presidenta indigenista", señalando que dicha descripción fue utilizada como si se tratara de una ofensa.
Finalmente, la presidenta reafirmó a través de sus canales oficiales que la reunión en Palacio Nacional fue cordial y que ambos líderes coincidieron en la importancia de los pueblos originarios a lo largo de la historia. El consenso final del encuentro apunta a fortalecer los vínculos entre México y España, basando la relación en el reconocimiento mutuo y la voluntad de trabajar en beneficio de ambas naciones, integrando la historia y la dignidad de los pueblos indígenas como un pilar fundamental de este nuevo acercamiento diplomático.

