El gobernador de Florida, Ron DeSantis, informó oficialmente este jueves que todos los inmigrantes detenidos que se encontraban recluidos en la instalación de detención conocida como “Alligator Alcatraz” han sido trasladados a otras instalaciones federales. El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa conjunta en la que participaron figuras clave de la estrategia migratoria del estado y el gobierno, incluyendo a Tom Homan, el zar de la frontera, y Anthony Coker, quien se desempeña como director ejecutivo de la Junta Estatal de Aplicación de la Ley de Inmigración de Florida.
De acuerdo con las declaraciones del gobernador, los procesos de “esfuerzos de desmovilización” en dicha instalación ya han sido puestos en marcha. DeSantis fue enfático al señalar que la operatividad de este centro siempre tuvo una naturaleza temporal, asegurando que la instalación cumplió estrictamente con el papel y la función para los que fue diseñada originalmente. En este sentido, el mandatario calificó la gestión del centro como un éxito, destacando que su funcionamiento permitió llevar a cabo la ejecución de casi 21.000 deportaciones.
El impacto de las medidas de detención en Florida se extiende más allá de "Alligator Alcatraz". El gobernador detalló que, sumando las capacidades de ambas instalaciones administradas por el estado, incluida la denominada “Deportation Depot” ubicada en el condado de Baker, se han procesado a más de 30.000 detenidos. Esta cifra refleja la magnitud de las operaciones coordinadas entre las autoridades estatales y federales para la gestión de la población inmigrante en detención.
Durante su intervención, DeSantis subrayó la importancia de la infraestructura y los recursos destinados a estas misiones. El gobernador explicó que el estado puso en marcha estas iniciativas para reforzar recursos críticos y construir infraestructura necesaria, lo que permitió gestionar operaciones de alta complejidad y ejecutar la misión asignada de manera eficiente cuando así fue requerido. Según la visión del gobernador, no existe duda de que el despliegue de estas misiones ha contribuido a que el estado de Florida sea un lugar más seguro.
En el ámbito financiero, el estado de Florida mantiene una expectativa clara respecto a los costos operativos de la instalación. DeSantis informó que el gobierno estatal espera ser reembolsado en su totalidad por el Gobierno federal por todos los gastos derivados de la operatividad del centro. Al respecto, confirmó que ya se ha recibido un primer desembolso económico por parte de las autoridades federales para cubrir parte de dichos costos.
A pesar del cierre y la desmovilización de “Alligator Alcatraz”, las autoridades aclararon que esto no implica una ruptura o el fin de la relación de cooperación entre el estado de Florida y el Gobierno federal. Tanto Ron DeSantis como Tom Homan aseguraron que la colaboración continuará, enfatizando que la instalación ubicada en el condado de Baker sigue operativa y activa en sus funciones.
Tom Homan, en su calidad de zar de la frontera, reafirmó el compromiso con las políticas migratorias actuales, señalando que la desmovilización de un centro no detiene la estrategia general. Homan subrayó que este proceso es una continuación de las labores estatales y federales, asegurando que se seguirá haciendo cumplir la ley de inmigración con rigor. Asimismo, recalcó que la prioridad seguirá siendo la identificación y gestión de aquellas personas que representen amenazas a la seguridad pública.
Con este movimiento, Florida cierra un capítulo operativo en "Alligator Alcatraz", trasladando la carga de detención a la red federal, mientras mantiene activos otros puntos estratégicos como el centro del condado de Baker para seguir ejecutando sus políticas de control migratorio y seguridad interna.

