Desde Roma llegan fuertes indicios sobre el próximo viaje del papa León XIV a América Latina, previsto para la primera quincena de noviembre. Según diversas fuentes cercanas al Vaticano, la gira tendría una duración aproximada de dos semanas, distribuyendo su tiempo entre tres naciones del Cono Sur y la región andina, con una agenda que priorizaría la estancia en territorio peruano.
La información fue compartida por Santiago Olivera, obispo castrense de Argentina, quien se encuentra actualmente en el Vaticano. Olivera reveló que, aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte de la Santa Sede, los rumores internos son persistentes y han sido corroborados desde distintos sectores. El obispo tuvo un encuentro breve con el Sumo Pontífice al finalizar una audiencia general, momento en el cual estuvo acompañado por veinte militares argentinos que forman parte de la misión de Naciones Unidas en Chipre.
Durante dicho saludo, Olivera mencionó al papa que en Argentina lo esperan, a lo que el pontífice respondió con un "veremos" acompañado de una sonrisa que el obispo describió como cómplice. En este encuentro también participaron figuras clave como el teniente coronel Martín Pérez Marignac, vicario general castrense, monseñor Gustavo Acuña, capellán desplegado en Chipre, y el agregado militar en Italia, Germán Zarralanga.
De acuerdo con los datos que circulan en el entorno vaticano, el itinerario contemplaría diez días de visita en Perú, tres días en Argentina y un día y medio en Uruguay. La escala en Perú parece ser la más extensa, lo cual coincide con la confirmación brindada la semana pasada por el presidente interino de ese país, José María Balcázar Zelada, quien ratificó que el viaje se llevará a cabo en la primera quincena de noviembre. En Perú, se especula que el papa visitará Lima, Chiclayo, Piura, Cuzco y Pulcallpa, en la selva amazónica. Esta prolongada estancia podría estar vinculada al hecho de que Robert Prevost vivió allí la mitad de su vida sacerdotal, desempeñándose primero como misionero agustino y posteriormente como obispo.
En cuanto a la escala en Uruguay, Santiago Olivera señaló que el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, también da por hecho la visita. Un indicio técnico que refuerza estas versiones es el calendario de audiencias del papa publicado en la página web del Vaticano, donde se observa la ausencia de la audiencia correspondiente al miércoles 11 de noviembre, lo que sugeriría que el pontífice se encontrará fuera de Roma cumpliendo la gira.
Respecto a la visita a Argentina, el país que no recibe un papa desde la visita de san Juan Pablo II en 1987, Olivera indicó que los obispos locales han propuesto que el pontífice visite Buenos Aires, Córdoba y Santiago del Estero, debido a que esta última es la diócesis primada. No obstante, el obispo aclaró que estas propuestas aún deben ser confirmadas por la Santa Sede. Asimismo, señaló que se espera la llegada a Buenos Aires del nuevo nuncio apostólico, el arzobispo estadounidense Michael Wallace Banach, cuya llegada está prevista para mediados de julio.
Otro punto relevante de la posible agenda en Argentina es la beatificación de Enrique Shaw, conocido como el "empresario de Dios". Santiago Olivera, quien es vicepostulador de dicha causa, adelantó que se reunirá con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, para analizar si es conveniente realizar la ceremonia durante la visita papal o en una fecha posterior. Olivera reconoció la complejidad logística de organizar una visita papal y una beatificación simultáneamente, pero recordó que existen antecedentes, como cuando el papa Francisco beatificó a sacerdotes en Colombia en 2017 y a mártires en Corea del Sur en 2014.
Finalmente, el obispo Olivera subrayó la importancia de este viaje para la sociedad argentina, destacando que el papa podría traer un mensaje de paz orientado a combatir la polarización. Hizo referencia a las palabras recientemente pronunciadas por el pontífice en España, las cuales, según Olivera, fomentan la "cultura del encuentro", una línea ya impulsada por el papa Francisco y que resulta necesaria en el contexto actual.


