El pasado 22 de junio de 2026, se registró un macabro hallazgo en el norte de Bogotá que ha conmocionado a la opinión pública. El cuerpo sin vida de Natalia Villalba Angarita, una mujer de 36 años oriunda de Cúcuta, fue encontrado dentro de una maleta de viaje en el interior de un apartamento ubicado en el edificio Morph. El descubrimiento se produjo gracias a la intervención de una trabajadora del servicio del inmueble, quien, al notar que no obtenía respuesta al llamar a la puerta de la habitación, decidió ingresar al lugar.
Según los reportes detallados por Noticias Caracol, la empleada inicialmente pensó que el apartamento estaba vacío. Sin embargo, al adentrarse en la propiedad, percibió que la llave del agua en el baño se encontraba abierta. Al dirigirse hacia el baño para cerrar la llave, fue cuando descubrió la maleta de viaje que contenía el cuerpo de la joven. Tras el hallazgo, el personal del edificio notificó inmediatamente a las autoridades, quienes desplegaron un operativo en la zona para verificar la denuncia y confirmar el fallecimiento de la mujer.
La madre de la víctima, Claudia Villalba, confirmó en diálogo con el diario El Tiempo que su hija había dejado de responder llamadas y mensajes desde el jueves 18 de junio. Natalia residía en la capital colombiana desde hacía aproximadamente 17 años y mantenía una comunicación frecuente con su familia. "Hablábamos frecuentemente, pero desde el jueves no me respondió. Tampoco le entraban los mensajes ni las llamadas", relató la madre, quien manifestó que la familia aún se encuentra a la espera de que las autoridades entreguen el cuerpo para realizar el reconocimiento oficial en los próximos días.
Respecto a la situación habitacional de Natalia, Claudia Villalba explicó que su hija se encontraba alojada desde hacía algunas semanas en el apartamento 702 del edificio Morph, que fue el mismo sitio donde ocurrió el crimen. Según la madre, Natalia pagaba el alojamiento por semanas y tenía la intención de mudarse pronto a otro lugar, motivo por el cual estaba en búsqueda activa de una nueva residencia.
En cuanto a su vida personal y profesional, la madre señaló que Natalia no tenía pareja y que, aunque sabía que su hija tenía una empresa y trabajaba en ella, desconocía la naturaleza exacta de dicho negocio. Asimismo, afirmó no tener conocimiento sobre si Natalia mantenía vínculos cercanos con ciudadanos extranjeros que visitaran la ciudad. Claudia Villalba indicó que espera hablar con una de las mejores amigas de su hija para obtener más información sobre sus actividades recientes.
La Fiscalía General de la Nación, a través del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), ha iniciado un exhaustivo proceso para reconstruir los hechos ocurridos en el edificio Morph. Durante las primeras verificaciones en el apartamento, los investigadores hallaron varias pertenencias personales de la víctima, incluyendo su computador y dos pasaportes: uno vigente y otro vencido, ambos con sellos que registran salidas hacia España. Un dato fundamental que ha tomado relevancia en la investigación es la ausencia del teléfono celular de la víctima, el cual no fue encontrado en el lugar y es buscado activamente por los peritos.
El foco de la investigación se ha centrado en dos ciudadanos extranjeros que figuran en los registros de ingreso al edificio. De acuerdo con las autoridades citadas por el noticiero nacional, la primera reserva del alojamiento estuvo registrada entre el 3 y el 7 de junio, periodo en el cual ingresó un ciudadano estadounidense originario del estado de Texas. Posteriormente, Natalia renovó su estancia entre el 7 y el 21 de junio. En este segundo lapso, los registros indican el ingreso de un ciudadano británico, quien llegó el miércoles 17 de junio y se retiró el jueves 18 de junio.
Esta última fecha ha generado una alerta significativa para los investigadores, ya que coincide exactamente con el día en que Natalia Villalba dejó de contactar a sus seres queridos. Actualmente, la Fiscalía trabaja en la ubicación de estos dos extranjeros para esclarecer su relación con la víctima y determinar su responsabilidad en los hechos.
El cuerpo de Natalia fue trasladado a Medicina Legal, donde se realizan los estudios pertinentes para establecer la fecha exacta de la muerte mediante la recolección de huellas, rastros e indicios. Paralelamente, las autoridades analizan los movimientos de las personas que estuvieron con ella y revisan las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones del edificio para completar la línea de tiempo del crimen.


