ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Crisis diplomática: Zelensky cancela su viaje a Polonia por disputa histórica

La ausencia del mandatario busca distender la crisis diplomática con Varsovia, mientras Kiev mantiene su apuesta por cerrar pactos sobre defensa y cooperación económica

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Crisis diplomática: Zelensky cancela su viaje a Polonia por disputa histórica
Puntos clave

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, canceló su asistencia a la Conferencia de Recuperación de Gdansk debido a una aguda crisis diplomática con Polonia. El conflicto surgió tras el nombramiento de una unidad militar ucraniana en honor al Ejército Insurgente Ucraniano, grupo vinculado a masacres de civiles polacos en la Segunda Guerra Mundial, lo que provocó un intercambio de renuncias a las máximas condecoraciones estatales entre ambos mandatarios. Para evitar que la tensión política opaque los objetivos técnicos, la delegación ucraniana será liderada por la primera ministra Yulia Svyrydenko. El encuentro sigue siendo estratégico, ya que busca concretar cientos de miles de millones de dólares en inversiones polacas y fortalecer la infraestructura energética de Ucrania, dañada por los ataques rusos. A pesar de que Zelensky acusa a la clase política polaca de explotar la disputa con fines electorales, ambos gobiernos intentan blindar la cooperación económica y militar. La situación es crítica, dado que Polonia continúa siendo el pilar logístico fundamental para la supervivencia y el suministro de ayuda occidental hacia Kiev.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, ha confirmado que no asistirá a la Conferencia de Recuperación de Ucrania programada para este jueves en la ciudad de Gdansk. Esta decisión se produce en el marco de una creciente disputa diplomática con el gobierno de Polonia, originada por la denominación de una unidad militar ucraniana vinculada a hechos violentos contra civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial.

Para suplir la ausencia del jefe de Estado, la delegación ucraniana será encabezada por la primera ministra Yulia Svyrydenko. A través de un mensaje publicado en Telegram, Svyrydenko subrayó que la misión de la comitiva es clara y pragmática: el objetivo es alcanzar acuerdos concretos en las áreas de cooperación económica y defensa, evitando que los conflictos políticos interfieran en la agenda técnica del encuentro. Por su parte, Georgiy Tykhy, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, justificó la ausencia de Zelensky señalando la necesidad imperativa de evitar "escándalos" y una "politización excesiva" del evento.

El origen de la tensión se remonta al mes pasado, cuando el presidente Zelensky bautizó una unidad militar con el nombre del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA). Este grupo es objeto de una profunda controversia histórica; entre los años 1943 y 1945, el UPA fue responsable del asesinato de miles de civiles polacos en Volinia, una región que en aquel entonces formaba parte del territorio polaco. No obstante, el grupo también mantuvo combates contra las fuerzas nazis y soviéticas en su lucha por establecer un Estado ucraniano independiente, razón por la cual sectores de las fuerzas armadas actuales de Kiev reivindican su legado como una fuerza antisoviética.

La reacción en Polonia fue inmediata y severa. El presidente polaco, Karol Nawrocki, procedió a retirar a Zelensky la Orden del Águila Blanca, que representa la máxima condecoración estatal de su país. Este acto desencadenó una respuesta recíproca por parte del mandatario ucraniano, quien devolvió la distinción. La crisis de símbolos se extendió a otras figuras políticas, provocando que los expresidentes ucranianos Leonid Kuchma, Viktor Yushchenko y Petro Poroshenko también renunciaran a las condecoraciones que habían recibido de Polonia.

Ante las críticas, Zelensky defendió el nombramiento de la unidad militar, argumentando que la decisión fue tomada atendiendo a las peticiones de los propios soldados. El mandatario afirmó que ha firmado decretos de naturaleza similar "cientos de veces durante la guerra" y aseguró que no impone sus gustos personales sobre las solicitudes de sus combatientes. Asimismo, Zelensky lanzó una dura crítica hacia la clase política polaca, sugiriendo que están explotando esta disputa histórica con el fin de obtener réditos políticos de cara a las elecciones parlamentarias previstas para el próximo año. "Estamos defendiendo a Polonia, estamos defendiendo a Europa ahora mismo, no al revés. Nuestros combatientes la defienden, y los ucranianos están muriendo", declaró el presidente el pasado domingo.

A pesar de las tensiones, el foro de Gdansk mantiene su importancia estratégica. Se trata del principal evento internacional anual dedicado a la reconstrucción de Ucrania tras la invasión rusa, habiéndose trasladado previamente a ciudades como Roma, Berlín y Lugano. En esta edición, uno de los ejes centrales es el fortalecimiento de la infraestructura energética ucraniana, la cual ha sufrido daños críticos debido a los constantes ataques aéreos rusos durante el último año.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, señaló que su gobierno ha preparado aproximadamente 200 acuerdos para ser discutidos en el encuentro. Tusk destacó que las cifras en juego ascienden a cientos de miles de millones de dólares, dinero que las empresas polacas invertirán en Ucrania una vez que finalice el conflicto bélico. Respecto a la ausencia de Zelensky, Tusk la describió como un "gesto para reducir la tensión", lo que permitiría que el foro se desarrolle con mayor eficacia y sin fricciones innecesarias, aunque mantuvo la exigencia de que Kiev revoque el nombramiento de la unidad militar en cuestión.

La situación se desarrolla en un contexto delicado, ya que Polonia es un pilar fundamental para la supervivencia de Ucrania, acogiendo a más de 1,5 millones de refugiados y operando como el centro logístico principal para la ayuda militar y humanitaria occidental. Sin embargo, la relación se ha visto erosionada recientemente por diversos incidentes antiucranianos registrados en suelo polaco.

Desde el interior de Ucrania, algunas voces han pedido cautela. La diputada opositora Iryna Geraschenko, perteneciente al partido Solidaridad Europea, instó a su gobierno a mantener la participación en el foro a pesar de las diferencias. Geraschenko recordó que Ucrania depende críticamente de la logística polaca y subrayó que la seguridad actual de los ciudadanos polacos está garantizada gracias al sacrificio y la valentía de las Fuerzas Armadas ucranianas en el frente.

Cobertura en Video