El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha comunicado formalmente que su nación se encuentra en un proceso activo de equipamiento de su Marina con armamento nuclear. Esta declaración fue difundida el miércoles a través de la prensa estatal, detallando que el desarrollo de estas capacidades militares avanza según lo planeado y constituye una prioridad para la defensa del país.
Durante una ceremonia oficial, Kim Jong Un aseguró que el programa destinado a dotar a la Marina de armas nucleares sigue su curso previsto y que no se han presentado desviaciones en su ejecución. Según las declaraciones recogidas por la agencia oficial KCNA, el cumplimiento estricto de este cronograma es fundamental para el avance de las capacidades bélicas del Estado.
El escenario de este anuncio fue la ciudad de Nampo, donde se llevó a cabo el lanzamiento del Choe Hyon. Este buque de guerra, que posee un desplazamiento de 5.000 toneladas, es uno de los dos navíos de esa capacidad que habían sido anunciados el año pasado por el liderazgo norcoreano. La agencia oficial KCNA informó minuciosamente sobre los detalles de este evento y las palabras pronunciadas por el líder durante la ceremonia.
Respecto al buque Choe Hyon, las autoridades de Corea del Norte han señalado que esta embarcación estará equipada con las armas más poderosas que sea posible integrar en su estructura. El objetivo es que este navío represente la vanguardia del poderío naval actual, sirviendo como base para las operaciones marítimas del país.
Kim Jong Un enfatizó que este avance representa un rumbo estratégico de crucial importancia para la nación. Según sus propias palabras, la integración de armas nucleares en la flota permitirá que la fuerza nuclear del país se mantenga preparada para llevar a cabo operaciones que sean multifacéticas y eficientes. Esta visión estratégica busca diversificar las capacidades de despliegue y respuesta del arsenal nuclear norcoreano en el ámbito marítimo.
El plan de expansión naval no se detiene con el lanzamiento del Choe Hyon. El líder anticipó que, tras la puesta en servicio de este buque, el próximo paso inmediato será la comisionación del destructor Kang Kong para que inicie sus operaciones. Este movimiento forma parte de una secuencia planificada de fortalecimiento de la flota de destructores.
Más allá de los destructores de 5.000 toneladas, el anuncio incluyó la construcción de buques estratégicos de guerra de mayor envergadura. Kim Jong Un adelantó que, posteriormente al Kang Kong, se procederá al lanzamiento de buques de guerra de 10.000 toneladas, los cuales serán desplegados uno tras otro conforme avancen las líneas de producción.
Para alcanzar estos objetivos a largo plazo, Pyongyang ha establecido un plan de producción anual exhaustivo y riguroso. De acuerdo con lo expuesto por el líder en su discurso, el país deberá construir cada año dos navíos de superficie. La condición fundamental de estas nuevas embarcaciones es que pertenezcan a una clase superior al Choe Hyon, lo que incluye específicamente la construcción de cruceros de 10.000 toneladas.
La estrategia detallada por Kim Jong Un refleja una hoja de ruta clara para la transformación de la Marina norcoreana. El paso de buques de 5.000 toneladas a cruceros de 10.000 toneladas, sumado a la capacidad de portar armas nucleares, define el nuevo rumbo del poderío naval del país.
Toda la información ha sido transmitida a través de la agencia KCNA y los medios estatales, quienes han servido como el canal oficial para comunicar el progreso del programa nuclear naval y la agenda de construcción de buques de guerra en la ciudad de Nampo.


