El envejecimiento de la población se ha consolidado como uno de los desafíos sanitarios más apremiantes y complejos para el sistema de salud en Chile. Ante este escenario, la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás (UST) sede Temuco ha puesto en marcha una investigación especializada que busca entregar herramientas concretas y efectivas para prevenir la demencia, con el objetivo final de promover una calidad de vida significativamente superior en las personas mayores.
Este proyecto, titulado “Estrategia preventiva multimodal contra la demencia en adultos mayores en Chile”, está liderado por la Dra. Catalina Sepúlveda Rivas, académica de la carrera de Enfermería de la UST Temuco. Actualmente, la iniciativa se encuentra en fase de implementación, enfocando sus esfuerzos y actividades en los adultos mayores residentes de la comuna de Padre Las Casas, en la Región de La Araucanía.
La investigación se fundamenta en un enfoque multimodal, lo que implica que no se limita a una sola acción, sino que considera una serie de intervenciones integrales orientadas a fortalecer los factores protectores frente al deterioro cognitivo. El programa promueve activamente el autocuidado, la práctica regular de actividad física, la adopción de una alimentación saludable y, fundamentalmente, la participación activa de las personas mayores en su propio proceso de envejecimiento, otorgándoles un rol protagónico en el cuidado de su salud.
Los resultados preliminares de la investigación ya muestran avances positivos entre el grupo de participantes. Según detalló la Dra. Catalina Sepúlveda, la iniciativa cuenta actualmente con la participación de 20 personas mayores de la comuna de Padre Las Casas. La académica señaló que se han observado resultados favorables, destacando especialmente una mayor comprensión por parte de los beneficiarios sobre el autocuidado y el control de enfermedades crónicas prevalentes, tales como la hipertensión arterial y la diabetes mellitus. Asimismo, se ha evidenciado la incorporación de estrategias prácticas para realizar ejercicio físico dentro del hogar y una mejor capacidad para identificar hábitos alimentarios que resulten saludables.
Un componente central y diferenciador de este proyecto es la introducción de una herramienta pedagógica innovadora: el Cuaderno Preventivo para la Demencia. Este material ha sido diseñado específicamente para atender las necesidades de las personas mayores, funcionando como un complemento esencial de las sesiones presenciales. La Dra. Sepúlveda explicó que este cuaderno permite a los participantes reforzar los conocimientos adquiridos durante los encuentros en sus propios hogares, sirviendo como una herramienta de consulta permanente que extiende el impacto de la intervención más allá del aula o el centro de salud.
La metodología empleada en el estudio no es azarosa; ha sido diseñada cuidadosamente considerando las características cognitivas y las necesidades de aprendizaje propias del grupo etario. Al basarse en principios de educación para personas mayores, la estrategia favorece la autonomía y la adopción de conductas protectoras. Según la investigadora, la implementación de este modelo podría contribuir al desarrollo de futuras iniciativas preventivas que se caractericen por ser de bajo costo y poseer una alta pertinencia para enfrentar el creciente desafío de la demencia en el país.
Más allá del rigor científico y la recolección de datos, el proyecto tiene una profunda dimensión social y formativa. La investigación ha permitido vincular a los estudiantes de cuarto año de Enfermería con el trabajo comunitario y la investigación aplicada. De esta manera, los futuros profesionales fortalecen su formación al enfrentarse directamente a problemáticas reales que afectan a la población, desarrollando competencias clínicas y humanas en el terreno.
El impacto humano de la iniciativa queda reflejado en el testimonio de Eva Valenzuela Toro, residente del sector de Truf Truf y participante de las jornadas. Valenzuela expresó su agradecimiento hacia la universidad, la docente y los estudiantes, resaltando que el proyecto no solo aporta conocimientos, sino que brinda alegría, enseñanzas sobre la valoración personal, el control de las emociones y la importancia de la espiritualidad. Además, subrayó el valor del componente social, señalando que el espacio para compartir con otros ayuda a combatir la soledad que muchos adultos mayores experimentan en sus hogares.
Desde una perspectiva de salud pública, la Dra. Sepúlveda sostuvo que esta investigación posee el potencial de mejorar la calidad de vida de las personas mayores al fortalecer sus conocimientos y promover estilos de vida saludables que reduzcan el riesgo de deterioro cognitivo. En última instancia, los resultados obtenidos servirán como una línea de base fundamental para el diseño de nuevas políticas públicas que incorporen intervenciones multimodales como ejes centrales para favorecer un envejecimiento saludable en Chile.
El equipo de investigación continuará en las próximas semanas con el desarrollo de nuevas sesiones, las cuales estarán centradas específicamente en la alimentación saludable y la estimulación cognitiva, consolidando una estrategia que busca aportar soluciones innovadoras frente a uno de los retos sanitarios más relevantes de las próximas décadas en La Araucanía y el resto del país.


