El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó este lunes la suspensión de las sanciones impuestas al petróleo iraní, una medida que permanecerá vigente hasta el próximo 21 de agosto. Esta decisión se enmarca en el memorando de entendimiento firmado recientemente con Teherán, permitiendo la reactivación de actividades económicas clave relacionadas con los hidrocarburos.
Según una licencia publicada en el sitio oficial del Departamento del Tesoro, entidad encargada de la gestión de las sanciones económicas, todas las transacciones que anteriormente estaban prohibidas respecto a la producción, venta y transporte de hidrocarburos de origen iraní quedan autorizadas hasta las 00H01 del 21 de agosto, hora de Washington.
Este anuncio coincide con el desarrollo de intensas conversaciones de paz llevadas a cabo durante el fin de semana en Suiza. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, señaló que estos encuentros han logrado crear una “buena base para un acuerdo final exitoso” con el objetivo de poner fin a la guerra que se inició a finales de febrero. Vance utilizó una metáfora constructiva para describir el estado actual de las negociaciones, afirmando que, si bien aún no han “construido la casa”, ya han sentado los cimientos necesarios para alcanzar un resultado beneficioso para el pueblo estadounidense.
Las declaraciones del vicepresidente surgieron tras concluir una extensa ronda de conversaciones iniciales con Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní. Este esfuerzo de mediación, que comenzó el domingo y se extendió hasta la madrugada del lunes, transitó por momentos difíciles, aunque finalmente logró concretar algunos acuerdos entre ambas partes. El proceso contó con la mediación activa de Qatar y Pakistán, países que calificaron el progreso como “alentador”.
Uno de los puntos destacados de las discusiones fue la sugerencia del gobierno estadounidense de aceptar la descongelación de activos iraníes, siempre y cuando dichos fondos se destinen a la compra de soja, maíz y trigo provenientes de Estados Unidos. Según Vance, esta propuesta fue una idea de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump y negociador principal, desarrollada en conjunto con funcionarios de Qatar. El vicepresidente aclaró que Qatar tendría aprobación sobre el proceso y que el dinero accesible, a medida que se levantaran las sanciones, beneficiaría al pueblo iraní a través de la adquisición de estos productos agrícolas estadounidenses.
En el plano regional, Pakistán y Qatar emitieron una declaración conjunta indicando que, aunque el compromiso de alto nivel ha concluido, las negociaciones técnicas continuarán en Suiza durante esta semana. Entre los logros destacados se encuentra el acuerdo para crear una “célula de desconflicto” destinada a gestionar los combates en Líbano. Asimismo, un alto diplomático estadounidense, que solicitó el anonimato, reveló avances en la creación de mecanismos para asegurar que el estrecho de Ormuz, ruta vital para la energía global, permanezca abierto, y para mantener el alto el fuego entre Israel y los milicianos de Hezbollah en el sur de Líbano.
No obstante, el clima diplomático se vio afectado por las intervenciones del presidente Donald Trump. Mientras los negociadores se encontraban en un complejo cerca del lago de Lucerna, Trump realizó comentarios que fueron percibidos como ofensivos por la delegación iraní. Medios estatales de Irán informaron que las conversaciones llegaron a pausarse debido a un “mensaje insultante” publicado por el mandatario estadounidense. A pesar de esto, el diplomático estadounidense aseguró que los iraníes permanecieron en el lugar y que las negociaciones siguieron adelante, aunque la televisión estatal iraní reportó que la delegación ya se dirigía al aeropuerto de Zúrich para regresar a Teherán.
Trump, quien no asistió a la cumbre, mantuvo una postura dura a través de Fox News y redes sociales. Amenazó con apoderarse de Irán y exigió que Teherán detuviera a sus “esbirros” en Líbano, advirtiendo que, de lo contrario, Estados Unidos golpearía a Irán con mayor fuerza que la semana anterior. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reiteró que su país no retrocederá en el derecho a enriquecer uranio.
Finalmente, el acuerdo provisional firmado la semana pasada establece un periodo de 60 días para que los negociadores definan el futuro del programa nuclear de Teherán y el destino de los activos congelados. Mientras tanto, en Líbano se mantiene una calma prudente, siendo esta la pausa en los combates más larga desde el 2 de marzo, con el ejército de Israel levantando restricciones de movimiento en la frontera este lunes.

