El amor encuentra diversas maneras de manifestarse en la vida, y en ocasiones, este sentimiento impulsa a las personas a cruzar fronteras y continentes enteros para consolidar sus proyectos personales. Este es el caso de Paz y Valeria, dos mujeres oriundas de la ciudad de Encarnación, quienes el pasado 15 de junio formalizaron su unión matrimonial en Barcelona, España, comprometiéndose a permanecer juntas "hasta que la muerte las separe".
La pareja había emprendido el viaje hacia tierras europeas hace un año y medio, motivada principalmente por razones laborales. En una conversación detallada con Crónica, Paz compartió los pormenores de su historia y las razones que las llevaron a buscar un nuevo horizonte lejos de su país natal. Según explicó, tras haber mantenido una relación durante un año y medio, tomaron la decisión conjunta de trasladarse a España para intentar mejorar su situación profesional. Paz aclaró que esta decisión no estuvo vinculada a su orientación sexual, ya que siempre han mantenido una postura abierta con sus familias, quienes las han brindado su apoyo incondicional en todo momento.
En cuanto a su perfil profesional, Paz destacó que es abogada, licenciada en relaciones internacionales y docente. Sin embargo, señaló que a pesar de contar con una amplia preparación técnica, las oportunidades laborales en su entorno eran muy limitadas, lo que se convirtió en la motivación principal para emigrar. Al llegar a España, la pareja se enfrentó al desafío de no conocer a nadie, por lo que se dedicaron a probar suerte en diversas actividades. Finalmente, Paz logró insertarse en el mercado laboral consiguiendo un puesto como auxiliar administrativo en una empresa dedicada a la administración del patrimonio de dos sociedades. Actualmente, lleva dos años desempeñándose en dicha función, destacando que su labor mantiene una relación estrecha con el ámbito del Derecho.
Para Paz, la decisión de mudarse a Europa representó una apuesta significativa en múltiples sentidos. Reflexionó sobre el hecho de que cruzar el océano con otra persona conlleva una responsabilidad y un riesgo considerable, temas que fueron discutidos profundamente entre ambas antes de dar el paso. Fue en este contexto de estabilidad y compromiso que, tras un año de residencia en España, su pareja le propuso matrimonio. A partir de ese momento, iniciaron un proceso administrativo y de papeleo que describió como "larguísimo", pero que finalmente culminó en la celebración de su boda.
Sobre el origen de su vínculo, Paz recordó que se conocieron hace tres años y medio a través de una amiga en común. Coincidieron en una salida social con un grupo de amigas, donde comenzaron a conversar y posteriormente empezaron a salir juntas. Paz define aquel encuentro como "amor a primera vista", asegurando que el sentimiento nació desde el primer día y se ha mantenido sólido hasta la actualidad.
A pesar de la alegría del enlace, la celebración estuvo marcada por la distancia. Debido a que los trámites legales se concretaron con rapidez, sus familias en Paraguay no tuvieron tiempo suficiente para reunir el dinero necesario para costear los costosos pasajes aéreos hacia España. Por esta razón, la boda civil fue celebrada y festejada únicamente con el círculo de amigos que han construido en el país europeo. No obstante, la pareja tiene previsto viajar a Paraguay a inicios del próximo año para organizar una segunda celebración. La intención es realizar un evento pequeño y familiar que permita a sus seres queridos ser partícipes de la unión.
Un aspecto relevante de su historia es que ambas provienen de familias católicas. Esta particularidad tomó relevancia cuando, tras publicar las fotografías de su boda en las redes sociales, comenzaron a recibir diversas críticas. Paz respondió a estos comentarios señalando que muchas de las personas que juzgan lo hacen desde la ignorancia. Mencionó que ella también fue criada en una familia católica y que no se burla de las creencias ajenas, pues cada quien es responsable de sus actos.
En su respuesta a los detractores, Paz reflexionó sobre la interpretación de la Biblia y la tendencia de algunas personas a juzgar la homosexualidad como si fuera el único pecado, mientras ignoran otras conductas sociales. Como ejemplo, mencionó que en Paraguay existen numerosas situaciones donde personas no se hacen cargo de sus hijos o existen familias con hijos de diferentes padres o madres, situaciones que, bajo una interpretación técnica de la doctrina donde los hijos deberían nacer del fruto de un matrimonio, también podrían considerarse pecados. Con estas palabras, Paz defendió la validez de su relación y la coherencia de su vida frente a los prejuicios sociales.


