ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 15 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Acuerdo entre Rodrigo Paz y la COB pone fin a 50 días de parálisis en Bolivia

O presidente boliviano, Rodrigo Paz, chegou a um acordo nesta sexta-feira (19) com a Confederação dos Trabalhadores da Bolívia (COB), um passo importante para a resolução de um conflito que paralisou o país por 50 dias. Os bolivianos enfrentaram longas filas para abastecer os carros e dificuldades de acesso a alimentos e medicamentos devido aos bloqueios de estradas. "Há um país esperando que a fumaça branca apareça hoje", disse o secretário-executivo da COB, Mario Argollo. "Acreditamos que devemos começar a resolver nossas diferenças; devemos começar a construir um país baseado no consenso, com a participação dos trabalhadores nas decisões." Os manifestantes, formados principalmente por trabalhadores, camponeses, mineiros e professores, organizaram protestos nas últimas semanas. No início do mês, montaram barricadas com contêineres de lixo nas proximidades do palácio do governo. A polícia respondeu com bombas de gás lacrimogêneo, enquanto os grupos atiravam pedras contra os agentes. Pelo menos cinco pessoas foram detidas durante os confrontos, segundo a imprensa local. A mobilização refletiu a insatisfação com as reformas propostas por Rodrigo Paz e com a falta de resultados para enfrentar a grave crise econômica no país. O presidente, eleito após duas décadas de governos socialistas liderados por Evo Morales e Luis Arce, lida com um cenário marcado pela escassez de alimentos, combustíveis e medicamentos, além da disparada dos preços. Em La Paz e El Alto, a população convive com filas em postos de gasolina, dificuldades de abastecimento e falta de insumos médicos em hospitais. De acordo com o governo, os bloqueios de estradas organizados pelos manifestantes causaram prejuízos superiores a US$ 1,2 bilhão (R$ 6,2 bilhões). Há sete meses no poder, Paz acusa os manifestantes de serem incentivados por grupos ligados ao narcotráfico. Ele sancionou uma lei que amplia seus poderes para decretar estado de exceção. A medida permitiria restringir a liberdade de circulação e reunião, além de autorizar a participação das Forças Armadas na remoção de bloqueios em rodovias.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Acuerdo entre Rodrigo Paz y la COB pone fin a 50 días de parálisis en Bolivia
Puntos clave

Bolivia respira tras 50 días de parálisis total. El presidente Rodrigo Paz y la Confederación de los Trabajadores de Bolivia alcanzaron este viernes un acuerdo histórico para poner fin al conflicto social que mantenía al país bloqueado y sumido en una crisis económica profunda. La crisis, originada por el descontento ante las reformas gubernamentales y la escasez de insumos básicos, dejó pérdidas económicas superiores a los 1.200 millones de dólares y violentos enfrentamientos en las calles. El consenso marca un giro en la gestión de Paz, quien había respondido a las protestas con leyes de excepción y fuertes acusaciones. Con este desenlace, el gobierno y los sectores sociales buscan transitar hacia una construcción nacional basada en el diálogo, poniendo fin a los bloqueos de carreteras y al desabastecimiento que afectaba gravemente a la población.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, alcanzó un acuerdo este viernes 19 de junio de 2026 con la Confederación de los Trabajadores de Bolivia (COB), marcando un avance significativo hacia la resolución de un conflicto social y político que mantuvo al país paralizado durante los últimos 50 días.

El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, expresó la expectativa de la población ante este desenlace, señalando que el país esperaba la aparición de la "fumaça branca" o el humo blanco que simboliza el consenso. Argollo subrayó la importancia de comenzar a resolver las diferencias existentes y manifestó la convicción de que es necesario construir una nación basada en el consenso, donde los trabajadores tengan una participación activa en la toma de decisiones.

La crisis se manifestó a través de una serie de movilizaciones lideradas principalmente por trabajadores, campesinos, mineros y profesores, quienes organizaron protestas y bloqueos de carreteras en diversas regiones del país durante las últimas semanas. Estas acciones generaron graves complicaciones para la población boliviana, que se vio obligada a enfrentar largas filas en las estaciones de servicio para abastecer sus vehículos, además de sufrir serias dificultades para acceder a productos alimenticios básicos y medicamentos esenciales.

La tensión alcanzó uno de sus puntos más críticos a principios de mes, cuando los manifestantes instalaron barricadas utilizando contenedores de basura en las inmediaciones del palacio de gobierno. Los enfrentamientos entre los grupos civiles y las fuerzas del orden fueron intensos; la policía utilizó bombas de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, quienes respondieron lanzando piedras contra los agentes. De acuerdo con reportes de la prensa local, estos enfrentamientos resultaron en la detención de al menos cinco personas.

El origen de esta movilización radica en la profunda insatisfacción de diversos sectores sociales frente a las reformas propuestas por la administración de Rodrigo Paz, así como ante la percepción de que no se han obtenido resultados efectivos para combatir la grave crisis económica que atraviesa Bolivia. El país enfrenta actualmente un escenario crítico caracterizado por la escasez de combustibles, alimentos y suministros médicos, sumado a un incremento acelerado de los precios.

Rodrigo Paz asumió la presidencia tras dos décadas de gobiernos socialistas liderados por Evo Morales y Luis Arce, heredando un contexto económico complejo. En ciudades como La Paz y El Alto, la situación ha sido especialmente visible, con ciudadanos conviviendo diariamente con la falta de insumos médicos en los hospitales y el desabastecimiento en los puestos de gasolina.

Desde la perspectiva gubernamental, el impacto económico de las movilizaciones ha sido severo. Según datos oficiales proporcionados por el Gobierno, los bloqueos de carreteras organizados por los manifestantes provocaron pérdidas económicas superiores a los 1.200 millones de dólares.

Durante sus siete meses en el poder, el presidente Paz ha mantenido una postura firme frente a las protestas, llegando a acusar a los manifestantes de actuar bajo el incentivo de grupos vinculados al narcotráfico. Como respuesta a la inestabilidad, el mandatario sancionó una ley que amplía sus facultades constitucionales para decretar estados de excepción. Esta medida legal le otorga instrumentos más amplios para restablecer el orden público, permitiéndole restringir la libertad de reunión y circulación, además de autorizar la intervención de las Fuerzas Armadas para proceder con la remoción de los bloqueos en las carreteras nacionales.

Cobertura en Video