El economista César Villalona ha emitido una advertencia sobre la situación económica actual en El Salvador, señalando que el costo de la vida ha experimentado un incremento del 32 % en el periodo comprendido entre mayo de 2019 y abril de 2026. Según el especialista, quien brindó sus declaraciones en una entrevista para la radio YSUCA, este fenómeno representa una crisis que ya es perceptible en diversos sectores de la población.
Villalona sostiene que el impacto es especialmente severo debido a que la mayoría de los ingresos económicos de los ciudadanos no han tenido un crecimiento proporcional; por el contrario, el poder adquisitivo se ha deteriorado. El economista atribuye esta situación al encarecimiento de los productos básicos, a una deficiente planificación gubernamental en materia económica y agrícola, y a la persistencia de salarios bajos.
Para contextualizar la situación salarial, el experto recordó que en El Salvador el salario mínimo en la zona urbana se sitúa en 408 dólares, mientras que en el área rural, para algunas actividades, el monto es de 365 dólares. En este escenario, Villalona enfatiza que el aumento del costo de la vida se traduce en un gasto adicional mensual de aproximadamente 20 dólares en el área urbana y de 10 dólares en la rural. El economista subrayó que, considerando los niveles salariales del país, estas cifras representan un impacto significativo para el presupuesto familiar.
El análisis de Villalona vincula este incremento con factores tanto nacionales como internacionales, pero hace especial hincapié en la gestión del gobierno de Nayib Bukele. El especialista afirma que el porcentaje de aumento refleja una reducción drástica en el apoyo al sector agropecuario. Entre las medidas señaladas se encuentra la eliminación de programas clave como Amanecer Rural, Desarrollo Rural y Desarrollo Agropecuario. Asimismo, destacó que el subsidio agrícola sufrió un recorte considerable, pasando de representar cerca de 150 dólares por productor a una tarjeta de 75 dólares destinada a la compra de insumos.
Además del costo de los alimentos, la población ha debido enfrentar alzas en servicios básicos y combustibles. El economista detalló que la gasolina registró un aumento de entre el 27 % y el 30 %. De igual manera, mencionó las denuncias ciudadanas respecto a las tarifas de energía eléctrica, donde se han reportado incrementos de hasta un 80 % en los precios de las facturas.
En cuanto a la inflación, Villalona proporcionó datos específicos: entre enero y mayo del presente año, la inflación acumulada alcanzó el 2.53 %, cifra que es más del doble del 0.9 % con el que cerró el año anterior. Al desglosar estos datos, el sector salud presenta una inflación del 2.8 %, superando el promedio general, mientras que el rubro de transporte registró un incremento del 6.4 %, impulsado principalmente por el alza en los combustibles.
El descuido del sector agropecuario ha derivado en una baja producción nacional. Villalona aseguró que las importaciones de productos agrícolas, agroindustriales e industriales crecieron al menos un 17 % en el último año. Las cifras de producción son alarmantes: el maíz pasó de 17 millones de quintales en el ciclo 2019-2020 a 10.8 millones en 2024-2025. El frijol cayó de 2.2 millones a menos de un millón de quintales, y el arroz registró una reducción del 87 %. En el sector ganadero, el censo agropecuario indica que hay 109 mil vacas menos que en 2019, lo que reduce la producción de carne y leche y aumenta la dependencia de las importaciones.
Esta contracción se refleja también en el Producto Interno Bruto (PIB), donde el sector agropecuario pasó de aportar el 5.1 % al 4.4 %. Sobre las medidas gubernamentales, Villalona criticó los agromercados, afirmando que no están orientados a la venta de productos nacionales, sino principalmente a productos importados, por lo que no solventan la problemática del costo de la vida.
Otro punto crítico mencionado fue la reducción del Programa Vaso de Leche, el cual, según el presupuesto 2026, pasó de entregarse cinco días a la semana en las escuelas a solo dos. Según el economista, esta medida afecta directamente a los productores lecheros que abastecían dicho programa.
Para revertir esta situación, César Villalona propuso la implementación urgente de medidas a corto plazo para fortalecer la producción nacional y estabilizar los precios. Sus recomendaciones incluyen un mayor apoyo al sector agropecuario e industrial, así como respaldo a las micro, pequeñas y medianas empresas mediante subsidios, créditos y asistencia técnica. En el ámbito fiscal, propuso crear un impuesto al patrimonio para incrementar los ingresos del Estado y reducir gastos no prioritarios, específicamente los destinados a publicidad.


