La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, ha manifestado de manera clara su postura respecto a las diversas iniciativas que se han estado impulsando en distintas entidades federativas del país. La mandataria expresó que no está de acuerdo con las propuestas legislativas que buscan establecer criterios específicos y obligatorios para definir quiénes deben ser los candidatos políticos, basándose en esquemas de paridad de género.
Esta declaración surge en un contexto donde diversas fuerzas políticas en los estados intentan normar la selección de perfiles para los cargos públicos. Durante su intervención, la presidenta abordó directamente la propuesta que ha sido promovida por la Fracción del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso del Estado de Chihuahua. Dicha iniciativa plantea un mecanismo para que, en los próximos procesos electorales, se implemente una alternancia en las candidaturas tomando como referencia el género de quienes participaron en las elecciones de 2024.
Al ser cuestionada específicamente sobre este planteamiento chihuahuense, Claudia Sheinbaum Pardo señaló que no considera que sea una medida con la que esté de acuerdo. La mandataria fue enfática al señalar que la propuesta de alternancia basada en el género, vinculada a los resultados o participaciones de 2024, no es una vía que ella respalde para la organización de las candidaturas en el estado.
En el desarrollo de sus argumentos, la presidenta de México expuso que la situación observada en Chihuahua no representa un caso aislado ni único en el territorio nacional. Sheinbaum indicó que en otras entidades federativas también han surgido iniciativas similares, las cuales buscan instaurar reglas externas para la designación de los candidatos en función de la paridad de género. Esta observación sugiere que existe una tendencia en diversos congresos locales por legislar la manera en que los partidos políticos deben conformar sus listas o elegir a sus representantes.
El núcleo del desacuerdo de la mandataria radica en la naturaleza de la organización interna de los partidos. Claudia Sheinbaum sostuvo que la decisión sobre quién debe representar a una fuerza política en un proceso electoral debe ser una facultad exclusiva de las propias organizaciones políticas. Para la presidenta, el proceso de selección, nominación y definición de los candidatos es una atribución que pertenece estrictamente a la esfera interna de los partidos, y no debería estar sujeta a criterios impuestos por legislaciones estatales que limiten dicha autonomía.
La postura de la presidenta subraya una distinción entre el principio general de paridad y la imposición de criterios específicos de alternancia basados en elecciones previas, como es el caso de la propuesta del PAN en Chihuahua. Mientras que la iniciativa en el Congreso del Estado busca asegurar que haya un relevo de género basándose en lo ocurrido en 2024, Sheinbaum defiende que son las fuerzas políticas las que deben gestionar sus propios procesos de representación.
En resumen, la mandataria ha dejado sentada su posición frente a los intentos de normar la selección de candidatos desde el ámbito legislativo estatal. Al reiterar que decidir la representación de un partido es una facultad exclusiva de las fuerzas políticas, Sheinbaum marca una distancia clara frente a las propuestas de paridad forzada o alternancia obligatoria que se han planteado tanto en Chihuahua como en otras entidades del país. La presidenta considera que el control de las candidaturas debe permanecer bajo la responsabilidad y decisión de los organismos políticos correspondientes, rechazando la intervención de criterios externos impuestos por ley en los estados.


