El panorama financiero internacional ha experimentado un giro positivo este lunes, impulsado principalmente por las declaraciones del presidente Donald Trump en relación con el conflicto en Irán. Estas manifestaciones han generado un clima de optimismo en los mercados mundiales, que han respondido con mejoras significativas, alcanzando subas de hasta el 5% en diversas plazas bursátiles.
El núcleo de este entusiasmo radica en las noticias provenientes de Estados Unidos y Pakistán, las cuales señalan avances concretos hacia el desbloqueo del estratégico estrecho de Ormuz. Este paso, sumado a los progresos percibidos para un posible fin de la guerra en Medio Oriente, ha sido interpretado por los operadores como una señal de estabilización geopolítica. Una de las consecuencias más inmediatas de este escenario fue el impacto en las materias primas, traduciéndose en una caída de más del 5% en los precios del petróleo.
Las Bolsas asiáticas han sido las protagonistas absolutas de esta tendencia alcista, liderando las subas globales. El optimismo sobre un acuerdo final que ponga término a la crisis en el estrecho de Ormuz se reflejó con fuerza en la región. En Filipinas, la Bolsa de Manila registró el avance más destacado con un incremento del 6,14%. Por su parte, el mercado en Indonesia mostró una subida del 4,12%.
En Corea del Sur, el índice Kospi de Seúl marcó un salto del 5,20%, superando por unas décimas al índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio, que cerró la jornada con un fuerte crecimiento del 4,99%. Otros mercados de la región también siguieron esta senda; la Bolsa de Taiwán subió un 2,36%, mientras que los dos índices de la Bolsa de Nueva Delhi, el Nifty 50 y el BSE Sensex, avanzaron aproximadamente un punto porcentual. Tailandia fue la única excepción en la región, cerrando en rojo con una baja marginal del 0,04%.
El gigante chino también mostró señales de recuperación tras varios días de volatilidad y luego de haber alcanzado un pico el pasado 11 de mayo. En este contexto, la Bolsa de Shanghai subió un 2,23% y el índice Shenzhen avanzó un 3,79%. No obstante, el índice Hang Seng de Hong Kong tuvo un comportamiento más moderado, registrando una subida del 0,5%.
En el continente europeo, la tendencia también fue mayoritariamente positiva, aunque los operadores se mostraron más cautos que sus contrapartes asiáticas, resultando en subas notoriamente más moderadas. El Euro Stoxx 50, que agrupa a las 50 empresas con mayor capitalización de mercado en Europa, registró una mejora del 0,63%.
Desglosando los índices europeos, el Ibex 35 de Madrid lideró los avances con un 1,46%, seguido por el Dax de la Bolsa de Frankfurt con un 1,30% y el CAC 40 de París con un 0,73%. El FTSE MIB de Milán subió un 0,54% y el índice SMI de Zurich avanzó un 0,28%. En contraste, algunas plazas cerraron en terreno negativo: la Bolsa de Ámsterdam (índice AEX) bajó un 0,25%, Londres (FTSE 100) cayó un 0,30% y Lisboa (PSI) descendió un 0,53%.
Al cruzar el Atlántico, Wall Street también reflejó la tendencia optimista. El índice industrial Dow Jones marcó una subida del 1,09%, una jornada que los analistas ya anticipaban como positiva. Esta calma se vio reflejada en el índice S&P 500 VIX, conocido como el "índice del miedo", el cual mide la volatilidad de los mercados y cayó un 7,8%, indicando una reducción de la tensión entre los inversores. En el sector tecnológico, el Nasdaq Composite subió un 2,58%, mientras que el S&P 500 avanzó un 1,62%.
Finalmente, los mercados de América Latina también acompañaron la tendencia global. El Bovespa de Sao Paulo y el COLCAP de Colombia lideraron las subas regionales con un 1,53% cada uno. Le siguieron la Bolsa de Lima con un 1,03%, la Bolsa de México con un 1% y la Bolsa de Santiago con un 0,97%. En Argentina, los mercados permanecieron cerrados debido a un feriado nacional.


