En un esfuerzo coordinado por blindar la salud pública en la entidad andina, se llevó a cabo el despliegue del plan denominado “PAI va a la escuela”, una iniciativa diseñada específicamente para fortalecer los cercos epidemiológicos en diversas zonas del estado Táchira. Esta operación de salud preventiva se desarrolló de manera intensiva durante un periodo comprendido entre el 18 de mayo y el 5 de junio, logrando un alcance significativo en el sistema educativo regional.
La estrategia consistió en el despliegue de brigadas médicas que visitaron un total de 584 instituciones educativas. El objetivo primordial fue facilitar el acceso directo a la inmunización, eliminando barreras geográficas o logísticas que pudieran impedir que la población escolar recibiera sus dosis correspondientes. La implementación de este plan permitió que el sistema de salud se trasladara directamente a los planteles, optimizando la cobertura vacunal en el estado.
Es importante destacar que las jornadas no se limitaron exclusivamente a la atención de los estudiantes. El alcance del programa fue integral, extendiendo los servicios de inmunización a padres, representantes, así como al personal administrativo y obrero que desempeña sus labores en las comunidades escolares. De esta manera, se buscó proteger no solo al alumnado, sino a todo el ecosistema humano que hace vida dentro de los centros educativos, reconociendo que la protección colectiva es fundamental para evitar brotes infecciosos.
Reggie Barrera, quien se desempeña como jefe de la División de Epidemiología de Corposalud, brindó detalles sobre el impacto cuantitativo de la jornada. Según las cifras oficiales proporcionadas por la autoridad sanitaria, la iniciativa logró brindar protección a cerca de 3 mil 900 ciudadanos. Durante el recorrido de las brigadas por los diversos planteles, se administraron exitosamente más de 4.700 dosis de vacunas, una cifra que refleja la intensidad de la jornada y el hecho de que muchos ciudadanos recibieron más de una dosis para completar sus esquemas de inmunización.
Barrera subrayó que esta oportunidad fue clave para reforzar y estrechar los lazos institucionales entre los sectores de salud y educación. Según el funcionario, la coordinación entre ambas carteras permitió no solo facilitar la vacunación de miles de personas, sino garantizar una protección efectiva contra diversas enfermedades inmunoprevenibles que podrían representar un riesgo para la salud pública regional.
En cuanto a la especificidad de la campaña, el jefe de la División de Epidemiología enfatizó que el foco principal de la vacunación estuvo centrado en la prevención de patologías críticas. Las dosis administradas estuvieron destinadas a combatir el sarampión, la rubéola, la fiebre amarilla, el tétanos y la difteria, asegurando que la población escolar y sus allegados cuenten con las defensas necesarias frente a estos agentes patógenos.
Paralelamente a las jornadas de vacunación en las escuelas, el estado Táchira impulsó otras líneas de acción preventiva a través de la División de Salud Ambiental. En este contexto, un equipo especializado se trasladó hasta el municipio Cárdenas, específicamente al Hospital General de Táriba, para ejecutar una labor pedagógica orientada al control de enfermedades vectoriales.
En dicho centro hospitalario, se impartió un taller especializado enfocado en la contención y el control del dengue y la chikungunya. Yuney Contreras, promotora de Salud Ambiental, informó que la sesión educativa fue dirigida prioritariamente a los pacientes y a sus familiares que se encontraban en la sala de espera del hospital, aprovechando el tiempo de permanencia en el centro de salud para difundir conocimientos preventivos.
La actividad pedagógica hizo especial hincapié en la responsabilidad compartida y el rol fundamental que debe asumir la comunidad en la erradicación de los criaderos de vectores. El objetivo fue concienciar a los asistentes sobre la importancia de eliminar los depósitos de agua y otros focos donde el mosquito Aedes aegypti puede reproducirse, siendo esta la medida más efectiva para reducir la incidencia de estas patologías en la zona.
Para reforzar el mensaje y asegurar que la información fuera asimilada correctamente, el personal de salud distribuyó material didáctico entre los asistentes. Este material contenía información detallada sobre cómo evitar las enfermedades transmitidas por el mosquito, complementando así la charla presencial con herramientas visuales y escritas de interés para la población. Con estas acciones, las autoridades de salud del estado Táchira buscan cerrar el ciclo de prevención, combinando la inmunización masiva en las escuelas con la educación ambiental en los centros asistenciales.


