En un operativo coordinado entre diversas fuerzas de seguridad y ambientales, las autoridades lograron la detención de un hombre, identificado únicamente por su apellido Sánchez, quien fue sorprendido transportando partes de dos ejemplares de venado cola blanca. El hecho ocurrió en las cercanías del Parque Nacional Santa Rosa, ubicado en el cantón de La Cruz, provincia de Guanacaste, una zona donde la vigilancia se ha intensificado para proteger la biodiversidad local.
La intervención fue el resultado de un trabajo conjunto y estratégico entre los oficiales de la Policía de Fronteras y funcionarios del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Esta colaboración interinstitucional permitió ejecutar el operativo en un punto crítico del área, logrando interceptar al sospechoso mientras se desplazaba con los restos de los animales silvestres.
Durante el procedimiento de detención realizado al sujeto de apellido Sánchez, los agentes procedieron a realizar una inspección detallada, en la cual se decomisaron diversos implementos que evidencian la actividad de cacería. Entre los artículos incautados se encuentra una escopeta y seis cartuchos, herramientas fundamentales para la ejecución de este delito ambiental. Asimismo, los oficiales aseguraron un machete, un puñal y dos lámparas, además de un poncho de camuflaje, prenda utilizada generalmente para pasar desapercibido en el entorno natural y evadir la detección de las patrullas.
Sin embargo, el operativo reveló que Sánchez no se encontraba solo en la actividad. Según el reporte oficial de las autoridades, un segundo sospechoso, cuya identidad aún no ha sido establecida, logró evadir la captura y escapar del lugar antes de que los oficiales pudieran interceptarlo. A pesar de su huida, el individuo abandonó una cantidad considerable de evidencia y equipo que fue recolectado por los agentes en el sitio.
Entre los objetos dejados por el fugitivo, las autoridades contabilizaron 30 piezas de carne de venado, lo que sugiere una extracción significativa de la fauna silvestre. Además de la carne, el sospechoso dejó atrás dos cuchillos, una lámpara frontal, una hamaca, una chamarra, un poncho y un pasamontañas, elementos que indican que los individuos podrían haber permanecido en la zona o planificado una estancia prolongada para realizar la cacería.
Desde el punto de vista legal, el detenido fue trasladado y puesto a las órdenes de la Fiscalía de Liberia, entidad encargada de llevar adelante la investigación formal y determinar las responsabilidades penales correspondientes por la violación de las leyes ambientales. El proceso judicial se centrará en la tenencia de armas y la cacería ilegal de especies protegidas.
Es fundamental destacar que el venado cola blanca es una especie silvestre estrictamente protegida en el territorio nacional. La legislación costarricense prohíbe la caza, transporte y comercialización de estos ejemplares, debido a la importancia ecológica de la especie y a los esfuerzos de conservación implementados para evitar su declive poblacional.
Finalmente, las autoridades informaron que mantienen abiertas las diligencias y realizan labores de rastreo con el objetivo de identificar y localizar al segundo sospechoso que logró escapar. El operativo subraya la importancia de la vigilancia constante en las zonas colindantes a los Parques Nacionales para combatir el tráfico de fauna y la cacería furtiva que amenaza los ecosistemas protegidos de la zona norte de Guanacaste.


