El Centro Meteorológico de la provincia de Sancti Spíritus ha obtenido un reconocimiento de alta relevancia científica al conquistar el Premio Anual de la Academia de Ciencias de Cuba 2025. Este galardón ha sido otorgado al estudio titulado “Zonificación bioclimática para la sostenibilidad de la producción agropecuaria en la provincia de Sancti Spíritus”, un trabajo que propone una solución técnica avanzada para la gestión del territorio rural.
La principal aportación de esta investigación radica en el diseño y la posterior aplicación de la primera metodología de zonificación bioclimática integrada desarrollada en Cuba. Este avance permite, a través de un modelo espacial único, articular dos dimensiones que anteriormente se gestionaban de forma separada: los requerimientos agroecológicos de ocho cultivos prioritarios y los umbrales de bienestar térmico de seis especies pecuarias. De esta manera, se logra una visión unificada de la capacidad productiva de la tierra.
Este desarrollo surge como respuesta a una necesidad crítica en el territorio. El sector agropecuario de Sancti Spíritus se ha caracterizado por ser altamente susceptible a la variabilidad climática, lo que ha generado desafíos constantes para los productores. Hasta la implementación de este estudio, la provincia carecía de una herramienta de planificación integrada que permitiera considerar, de manera simultánea, tanto los componentes agrícolas como los ganaderos en la organización del territorio.
Gracias a este enfoque holístico, la institución científica ofrece ahora una herramienta de ordenamiento territorial diseñada para armonizar la producción agrícola y ganadera. El objetivo fundamental es que dicha armonización se realice bajo criterios estrictos de sostenibilidad y adaptación al cambio climático, asegurando que la actividad productiva no solo sea eficiente, sino también resiliente ante las transformaciones ambientales.
Desde el punto de vista técnico, la metodología empleada es rigurosa y se basa en el análisis de series climáticas extensas, que comprenden el periodo entre 1981 y 2020. El estudio integra índices bioclimáticos reconocidos internacionalmente y hace un uso estratégico de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) de código abierto, lo que garantiza la transparencia y la accesibilidad de los procesos.
Los expertos señalan que la propuesta es innovadora no solo por su carácter integrador, sino también por su capacidad de replicabilidad y escalabilidad. Esta última característica ya ha sido puesta a prueba en el terreno, demostrando su utilidad práctica al ser adoptada exitosamente en otras tres provincias del país, lo que sugiere que el modelo puede extenderse a otras regiones con necesidades similares.
El modelo de ordenamiento generado tiene la capacidad de transformar información climática compleja, a menudo difícil de interpretar para los gestores locales, en mapas de aptitud territorial y herramientas prácticas de decisión. Con esto, el estudio establece un puente efectivo entre la investigación científica y la gestión territorial real. Asimismo, este trabajo aporta directamente al cumplimiento de los objetivos establecidos en el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, conocido como Tarea Vida.
El impacto de este resultado es tangible en diversas dimensiones. En primer lugar, ha potenciado la formación de capital humano a través de programas de pre y posgrado. En segundo lugar, ha permitido la generación de servicios científico-técnicos especializados, tales como el asesoramiento agroclimático, un servicio que ya está siendo aprovechado actualmente por cerca de 90 productores de la zona.
Finalmente, la herramienta contribuye significativamente a la toma de decisiones informadas mediante el uso de una base de datos bioclimática integral, mapas de zonificación y recomendaciones específicas según el cultivo o la especie pecuaria. Todo ello se encuentra alineado con las prioridades nacionales de soberanía alimentaria y la lucha contra los efectos del cambio climático.
El éxito de este proyecto es el resultado de un esfuerzo multidisciplinario. Además del equipo del Centro Meteorológico provincial, en la elaboración del estudio participaron especialistas de la Subdelegación de Medio Ambiente en la Delegación Territorial del Citma de Sancti Spíritus, así como académicos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez.


