El proceso electoral en el Perú ha entrado en una fase de máxima tensión y expectativa. A la mañana de este jueves 11 de junio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha actualizado los datos del escrutinio de la segunda vuelta presidencial, revelando una diferencia extremadamente estrecha entre los dos candidatos finalistas: Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú.
De acuerdo con la información publicada en la web oficial de la ONPE, Keiko Fujimori se mantiene momentáneamente en el primer lugar con un 50.002 % de los votos, lo que equivale a 9,032,653 sufragios. Por su parte, Roberto Sánchez registra un 49.998 %, sumando un total de 9,032,092 votos. Esta diferencia, que es menor a mil votos, confirma las proyecciones de las encuestadoras que, en la víspera de los comicios, habían señalado la existencia de un empate técnico entre ambos contendientes.
En lo que respecta al voto emitido en el extranjero, la ONPE reportó que, a la mañana de hoy, ya no existen actas pendientes por procesar. No obstante, esto no significa que el conteo haya finalizado totalmente. Del total de 2,543 actas correspondientes al exterior, la entidad ha logrado contabilizar 2,403, lo que representa un 94.495 %. El porcentaje restante, un 5.505 % compuesto por 140 actas, ha sido enviado al Jurado Electoral Especial (JEE). En dicha instancia se deberán resolver las observaciones pertinentes para determinar si estas actas pueden ser finalmente contabilizadas o no, un proceso que no se resolverá en cuestión de horas, sino que podría extenderse por días o incluso semanas.
A nivel nacional, la situación presenta un panorama similar en términos de complejidad administrativa. La ONPE tenía la tarea de contabilizar un total de 90,223 actas. Hasta el momento, figuran como contabilizadas 88,708 actas, alcanzando un porcentaje del 98.321 %. De manera análoga al caso del extranjero, 1,495 actas (1.657 %) han sido remitidas al JEE para su revisión debido a observaciones. Asimismo, aún quedan 20 actas pendientes de procesamiento (0.022 %), las cuales provienen de las regiones de Ucayali y Loreto. Se estima que entre hoy y mañana se logre el 100 % de las actas procesadas, eliminando así las actas pendientes, aunque el camino hacia el 100 % de actas contabilizadas seguirá requiriendo más tiempo.
Es fundamental precisar que, aunque la ONPE alcance la totalidad de actas contabilizadas tanto en el territorio nacional como en el extranjero, no se podrá proclamar a un ganador oficial de manera inmediata. La validez jurídica del resultado final depende exclusivamente de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) convoque a una sesión formal para proclamar al candidato que haya obtenido la mayor cantidad de votos válidos. Solo tras este acto oficial se podrá hablar formalmente de un ganador entre Fujimori y Sánchez.
Sobre los plazos, Roberto Burneo, titular del JNE, ha realizado cálculos que sugieren que esta proclamación oficial podría ocurrir recién a mediados de julio. Esto implica que la ciudadanía deberá atravesar varias semanas más de incertidumbre. No obstante, se ha señalado que, una vez que la ONPE llegue al 100 % de actas contabilizadas, ya existirá un ganador virtual, aunque carezca todavía de la proclamación legal del JNE.
En cuanto a las tendencias y estimaciones de expertos, el análisis actual sugiere que la llegada de las actas del extranjero podría inclinar la balanza. Todo indica que Keiko Fujimori podría alzarse con la victoria en este balotaje, aunque se recalca que todo resultado sigue siendo preliminar. En este sentido, las actas observadas y enviadas al JEE serán determinantes. Dado que la mayoría de estas actas provienen de Lima y del extranjero, especialistas en estadística adelantan que el conteo final podría favorecer a la postulante de Fuerza Popular por decenas de miles de votos.
Finalmente, es importante recordar que el conteo oficial de la ONPE es el único mecanismo con validez jurídica para determinar al presidente electo. Este riguroso proceso se inicia en cada una de las 90,223 mesas habilitadas en todo el país inmediatamente después del cierre de las urnas, asegurando la transparencia de la voluntad popular.


