En el marco de una intensa discusión en el Plenario Legislativo, el diputado oficialista José Miguel Villalobos salió en defensa de un polémico proyecto de ley que busca permitir que las marcas de bebidas alcohólicas puedan patrocinar a equipos deportivos. Durante su intervención, el legislador, perteneciente al Partido Pueblo Soberano (PPSO), no solo argumentó a favor de la medida, sino que compartió anécdotas personales que han generado un fuerte eco en el debate público.
Para sustentar su postura sobre la gestión del consumo de alcohol, Villalobos relató una experiencia personal relacionada con la crianza de su hijo. El diputado reveló que, cuando su hijo tenía apenas 13 años, él mismo le proporcionó cerveza. Según explicó el legislador, esta acción tuvo un propósito educativo y preventivo, basándose en la idea de que era preferible que el menor aprendiera a consumir bajo la supervisión y guía de su padre.
“A mi hijo le di alcohol para que probara cuando tenía 13 años. Pruebe una cerveza y aprenda a tomar, sepa tomar, que le enseñe su padre y le modere el consumo, y no que le enseñen sus amigos y lo dejen tirado en un bar”, expresó Villalobos ante sus colegas legisladores. Con este argumento, el diputado sugirió que la moderación es una habilidad que puede ser transmitida en el núcleo familiar para evitar situaciones de riesgo en el futuro. Además, aseguró que, gracias a este enfoque, su hijo actualmente “casi no toma alcohol”.
Más allá de la anécdota personal, Villalobos hizo un llamado a no simplificar el debate sobre la relación existente entre la publicidad, el consumo de bebidas alcohólicas y el desarrollo del alcoholismo. El diputado sostuvo que el consumo no es el único factor determinante en el desarrollo de esta enfermedad, señalando que existen componentes biológicos involucrados.
En este sentido, el legislador afirmó: “Conozco personas que se toman dos botellas de cerveza y están alcoholizados y otros que se toman 10 y no. Hay genes que generan el alcoholismo y no necesariamente es consumir alcohol. Entonces, no simplifiquemos el debate”. Con estas palabras, Villalobos intentó desvincular la promoción publicitaria en el deporte de la generación directa de casos de alcoholismo.
La discusión se centró en el proyecto denominado “Ley para el impulso y fortalecimiento del deporte nacional”. Esta iniciativa legislativa propone permitir que las empresas productoras y comercializadoras de bebidas alcohólicas puedan patrocinar equipos deportivos, una práctica que actualmente se encuentra prohibida. El proyecto fue presentado originalmente en el año 2022 por diputados del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), específicamente por Daniela Rojas, Carlos Felipe García y Leslye Bojorges; esta última se separó posteriormente de dicha bancada para integrarse al oficialismo.
Desde el punto de vista legal, la iniciativa plantea una reforma sustancial al artículo 12 de la Ley 9.047, conocida como la “Ley de Regulación y Comercialización de Bebidas con Contenido Alcohólico”, la cual entró en vigor el 25 de junio de 2012. En la actualidad, dicha normativa prohíbe estrictamente el uso de marcas o nombres de bebidas alcohólicas en cualquier tipo de publicidad vinculada a equipos, asociaciones, federaciones y ligas deportivas.
Villalobos, quien se acercó a los 65 años, también contrastó su propia historia con la de su hijo. Mencionó que su primer consumo de alcohol ocurrió a los 22 años y que nunca había probado la cerveza durante su adolescencia. No obstante, recordó que en la época en la que creció, el consumo de alcohol desde edades tempranas era una situación común y “lo más fácil”.
A pesar de su defensa, la propuesta ha enfrentado fuertes cuestionamientos por parte de otros legisladores. Los detractores del proyecto advierten que permitir este tipo de patrocinios podría normalizar la presencia de las bebidas alcohólicas en actividades deportivas, lo cual representaría un riesgo considerable, especialmente para la población menor de edad que consume estos contenidos y asiste a los eventos.
Finalmente, el diputado Villalobos reiteró su apoyo a la propuesta y subrayó que el debate legislativo debe basarse en datos concretos. Para el legislador, es fundamental analizar con rigor la relación real entre la publicidad, la promoción de eventos deportivos y el consumo efectivo de alcohol antes de rechazar la iniciativa.

