La violencia criminal ha vuelto a golpear al sector del transporte público en Lima. La noche del pasado sábado 6 de junio, el distrito de San Martín de Porres fue escenario de un sangriento atentado que terminó con la vida de un conductor perteneciente a la empresa de transporte público Etupsa, específicamente de la Línea 1, Ruta 73. El hecho ocurrió en un contexto de inseguridad que mantiene en alerta a los trabajadores del volante en la zona norte de la capital.
El ataque se produjo mientras el vehículo de transporte se encontraba detenido en el paradero conocido popularmente como “Las Vaquitas”, el cual está ubicado estratégicamente en la avenida 12 de Octubre. Según los reportes preliminares, el conductor se encontraba realizando sus labores habituales cuando fue interceptado por sujetos armados que no dudaron en abrir fuego contra la unidad.
Testigos presenciales del atentado, quienes se encontraban en el lugar al momento de la agresión, relataron con horror haber escuchado una ráfaga de disparos. De acuerdo con los testimonios recogidos, se contabilizaron hasta ocho impactos de bala durante el ataque. Los asesinos actuaron con una precisión letal, interceptando la unidad de transporte y disparando de forma directa y concentrada contra la cabina del chofer, asegurando así el impacto en la víctima antes de emprender una rápida huida del lugar, perdiéndose el rastro de los agresores en la oscuridad de la noche.
Tras el estruendo de las detonaciones, la Policía Nacional del Perú (PNP) y el personal de emergencia fueron alertados y acudieron rápidamente a la zona para brindar los primeros auxilios al conductor. A pesar de la gravedad de las heridas, la víctima aún se encontraba con vida al momento de ser rescatada de la cabina del vehículo. Debido a la urgencia y la criticidad de su estado, fue evacuado de emergencia hacia el Hospital II Lima Norte “Luis Negreiros Vega”.
Una vez ingresado en el nosocomio, el equipo médico inició las maniobras de estabilización; sin embargo, la magnitud de los daños fue irreversible. El personal médico confirmó el fallecimiento del conductor poco después de su ingreso. Según el reporte clínico, los proyectiles impactaron severamente en la zona del torso, comprometiendo órganos vitales, lo que provocó un cuadro clínico incompatible con la vida.
Paralelamente al traslado de la víctima, efectivos policiales y peritos de la unidad de criminalística llegaron al punto exacto del crimen en la avenida 12 de Octubre. El área fue debidamente acordonada para evitar la contaminación de la escena. Los especialistas procedieron con el recojo minucioso de los casquillos percutidos y el levantamiento de diversas evidencias físicas. Estas diligencias son fundamentales para que la PNP pueda iniciar las investigaciones correspondientes y determinar la trayectoria de los disparos, así como el calibre del armamento utilizado en el asesinato.
El móvil del crimen parece estar vinculado a la creciente ola de extorsiones que azota al transporte público. De acuerdo con los primeros reportes obtenidos en el lugar y la información disponible, la empresa de transporte Etupsa había tomado la drástica medida de suspender sus operaciones regulares días antes de este atentado. Esta decisión fue el resultado de constantes amenazas recibidas por parte de organizaciones criminales vinculadas al cobro de cupos.
Este modus operandi, donde se exige un pago periódico a los transportistas a cambio de "seguridad" o para permitirles operar en ciertas rutas, ha generado un clima de terror entre los choferes y dueños de unidades. En este caso, la suspensión de los servicios no fue suficiente para evitar que los delincuentes ejecutaran el ataque contra el conductor de la Ruta 73, evidenciando la peligrosidad de quienes operan estas redes de extorsión en San Martín de Porres.
Las autoridades continúan con las diligencias de ley para identificar a los responsables de este crimen. Mientras tanto, la comunidad de transportistas y los usuarios de la zona permanecen en estado de shock ante la brutalidad del ataque ocurrido en el paradero “Las Vaquitas”, mientras se espera que las investigaciones periciales arrojen luz sobre la identidad de los sicarios.


