En el marco de las celebraciones globales por el Día Mundial del Ambiente, que tiene lugar cada 5 de junio, la Municipalidad de Yerba Buena llevó a cabo una jornada dedicada a la sensibilización y el fomento de prácticas sostenibles. El evento central de esta iniciativa estuvo protagonizado por alumnos del nivel primario del Colegio El Salvador, quienes participaron en un acto de jura simbólica, asumiendo un compromiso formal con el cuidado y la preservación del entorno natural.
La actividad se desarrolló en las instalaciones de la Casa de la Cultura, un espacio que sirvió de escenario para este encuentro de reflexión y aprendizaje. El evento contó con la presencia destacada del intendente Pablo Macchiarola, quien estuvo acompañado por diversos funcionarios municipales, además del cuerpo docente del establecimiento educativo. La jornada también tuvo un fuerte componente familiar, ya que padres y allegados de los estudiantes asistieron para respaldar este momento significativo en la formación ciudadana de los niños.
El objetivo primordial de la jura simbólica fue reforzar el vínculo entre las nuevas generaciones y el medio ambiente, estableciendo una base de responsabilidad individual y colectiva. A través de este acto, se buscó que los estudiantes comprendieran la importancia de sus acciones presentes sobre el futuro del planeta, transformando la teoría aprendida en el aula en un compromiso tangible y consciente.
Complementando la ceremonia de jura, la organización dispuso de una feria ambiental al aire libre. Este espacio fue diseñado como un entorno de aprendizaje dinámico, donde los asistentes pudieron interactuar con diversas propuestas educativas. La feria incluyó talleres lúdicos e interactivos, diseñados específicamente para captar la atención de los más jóvenes y transmitir conceptos complejos de sostenibilidad de una manera sencilla y entretenida. Estas actividades estuvieron orientadas a promover la adopción de hábitos responsables desde edades tempranas, entendiendo que la educación ambiental es la herramienta más efectiva para generar cambios a largo plazo.
Durante su intervención en el encuentro, el intendente Pablo Macchiarola resaltó la importancia estratégica de generar conciencia ambiental durante la infancia. El mandatario subrayó que el juramento realizado por los alumnos no fue un mero acto protocolar, sino una acción que refuerza la responsabilidad personal frente a la crisis climática y el deterioro del entorno.
En sus palabras, Macchiarola destacó que los propios niños expresaron una visión optimista y activa, manifestando que cada individuo, desde su propio "metro cuadrado", tiene la capacidad de aportar cambios positivos que ayuden a transformar el mundo. Asimismo, el intendente enfatizó que la protección del medio ambiente no es una tarea exclusiva de las instituciones, sino que comienza en el seno del hogar, siendo una responsabilidad compartida que involucra a cada integrante de la sociedad.
Con la implementación de esta iniciativa, la Municipalidad de Yerba Buena reafirmó su compromiso con la educación ambiental como eje transversal de su gestión. El gobierno local aprovechó la oportunidad para hacer un llamado extendido a todos los vecinos de la ciudad, instándolos a sumar pequeñas acciones cotidianas. El objetivo final es consolidar una comunidad más comprometida con la limpieza, la preservación de las áreas verdes y la construcción de una ciudad genuinamente sostenible.
Para cerrar el ciclo de actividades programadas por el Día Mundial del Ambiente, el municipio anunció que las acciones continuarán este sábado 6 de junio. Se ha organizado una jornada de "plogging", una tendencia global que combina la actividad física, como caminar o trotar, con la recolección de residuos en los espacios públicos.
Desde la administración municipal se invitó formalmente a toda la ciudadanía a sumarse a esta experiencia. La propuesta del plogging busca fusionar el deporte con la participación ciudadana activa, transformando una rutina de ejercicio en una acción concreta de saneamiento urbano. De esta manera, Yerba Buena busca pasar de la reflexión teórica y el compromiso simbólico a la acción directa en el territorio, involucrando a los vecinos en el mantenimiento y cuidado de su propio espacio público.


