Durante la madrugada de este día, la región de La Libertad fue escenario de un movimiento telúrico que generó preocupación entre sus habitantes. Según el reporte oficial emitido por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) a través de su plataforma web, se registró un sismo de magnitud 4.9 que remeció la zona, alertando a la población en las primeras horas del día.
El evento sísmico ocurrió exactamente a las 4:00 a.m., momento en el que gran parte de la población se encontraba descansando. De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por el IGP, el epicentro del sismo se localizó en el mar, situándose a una distancia de 78 kilómetros al oeste de la ciudad de Trujillo. En cuanto a la profundidad del fenómeno, el instituto indicó que el foco sísmico se ubicó a 41 kilómetros bajo la superficie terrestre.
En relación con la percepción del movimiento en las zonas urbanas, el IGP detalló que el remezón fue sentido en la ciudad de Trujillo con una intensidad de grado IV en la escala de Mercalli. Esta escala mide la percepción del sismo y los efectos observados, lo que indica que el movimiento fue perceptible y capaz de generar cierta alarma entre los ciudadanos.
Ante la ubicación del epicentro en el mar, surgió la inquietud sobre la posibilidad de un desplazamiento anómalo de agua. No obstante, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú intervino para brindar tranquilidad a la ciudadanía. La entidad naval informó formalmente que el sismo no generó ninguna alerta de tsunami en el litoral peruano, descartando así riesgos adicionales para las poblaciones costeras.
Por su parte, la información proveniente del terreno fue proporcionada por el corresponsal de RPP en la región La Libertad. Según el reporte periodístico, el movimiento telúrico causó alarma y zozobra entre la población local, quienes reaccionaron ante la intensidad del sismo en la madrugada. A pesar del susto generalizado, el corresponsal informó que, afortunadamente, hasta el momento no se han recibido reportes de víctimas humanas ni se han registrado daños materiales en las infraestructuras de la zona.
En el marco de este evento, el jefe del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, aprovechó la oportunidad para emitir una advertencia crucial sobre la situación geológica del país. El funcionario enfatizó que “la amenaza sísmica en el Perú es real y permanente”, subrayando que el país no está exento de estos fenómenos naturales debido a su ubicación geográfica.
Tavera fue enfático al señalar que, si bien los sismos son eventos inevitables, la sociedad puede y debe mitigar sus consecuencias. “No podemos evitar los sismos, pero sí podemos prepararnos”, afirmó el jefe del IGP. En este sentido, destacó que la toma de decisiones responsables es fundamental para salvar vidas, haciendo hincapié en la importancia de construir de manera segura, respetando estrictamente las normas técnicas de edificación y evitando asentarse en zonas calificadas como de alto riesgo.
Asimismo, el funcionario recordó un dato fundamental sobre la geografía nacional: el Perú se encuentra situado en una de las regiones sísmicamente más activas de todo el mundo. Esta condición implica que los movimientos telúricos son frecuentes y que eventos de mayor intensidad pueden ocurrir en cualquier momento. Como ejemplo de esta vulnerabilidad, Tavera recordó el fuerte sismo de magnitud 6.1 que sacudió la ciudad de Lima el año pasado, advirtiendo que fenómenos similares pueden repetirse.
Finalmente, Hernando Tavera cerró sus declaraciones reflexionando sobre la capacidad de respuesta ciudadana. El especialista aclaró que, científicamente, no es posible predecir el momento exacto en que ocurrirá un sismo. Sin embargo, sostuvo que es posible anticiparse a las consecuencias negativas si se fortalece la cultura de prevención en toda la población, promoviendo la preparación constante ante la realidad sísmica del territorio peruano.


