Meliá Hotels International abandona Cuba. La cadena hotelera, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, ha decidido finalizar de manera inmediata la prestación de servicios de gestión, comercialización y el uso de sus marcas en 15 hoteles de la isla.
Esta decisión ocurre en un marco geopolítico complejo, marcado por el ultimátum de Estados Unidos, con fecha límite al 5 de junio, para sancionar a empresas extranjeras que operen en relación con Gaeasa, el conglomerado militar estatal cubano.
Según notificó la compañía a la Comisión Nacional de Mercados y Valores, la medida responde a circunstancias ajenas a su capacidad de gestión. Meliá subraya que el impacto de esta salida es "limitado", ya que la gran mayoría de estos establecimientos se encontraban ya cerrados y sin actividad debido a los problemas energéticos y la caída de la demanda que sufre la República de Cuba.
La situación del sector es crítica: el turismo en la isla vive un desplome del 55,8% en la llegada de visitantes internacionales durante los primeros cuatro meses del año. A esto se suma la falta de combustible de aviación, que ha provocado la cancelación de numerosas conexiones directas, afectando incluso al mercado canadiense, su principal emisor.
Meliá no es la única cadena en retirarse. Iberostar Hotels & Resorts ya abandonó la gestión de 12 hoteles al desvincularse de Gaviota. Por su parte, Minor Hotels dejó de gestionar sus establecimientos NH en febrero, y Royalton suspendió su actividad en 62 hoteles, citando retos operativos y el deterioro de las condiciones de funcionamiento.
Actualmente, la hotelera mallorquina activa planes para una desafiliación ordenada y protocolos de información transparente para sus clientes y proveedores. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.

