El Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Dirección Nacional de Cultura, ha dado inicio formal a la convocatoria 2026 del Fondo para el Desarrollo de Infraestructuras Culturales en el Interior del País. Esta herramienta gubernamental tiene como propósito central el fortalecimiento de diversos espacios culturales distribuidos en todo el territorio nacional, exceptuando la capital, Montevideo. El apoyo se materializa mediante la financiación de obras edilicias y la adquisición de equipamiento necesario para optimizar el funcionamiento de estos centros.
Para esta nueva edición, el fondo ha implementado cambios significativos en su estructura organizativa. El objetivo de estas modificaciones es brindar una respuesta más efectiva y ajustada a las diversas realidades institucionales, jurídicas y territoriales que presentan los espacios culturales fuera de la capital. En consecuencia, la convocatoria ha sido reorganizada en dos líneas de financiamiento diferenciadas, lo que permite que los apoyos económicos se adapten con mayor precisión a las necesidades específicas de cada proyecto presentado.
En términos presupuestarios, el fondo cuenta para este año con una asignación total de 21.375.954 pesos. Estos recursos están destinados a financiar mejoras en una amplia gama de infraestructuras, entre las que se incluyen bibliotecas públicas, centros culturales, museos, salas multiuso, espacios expositivos y centros interpretativos, además de cualquier otra infraestructura que desarrolle actividades artísticas y culturales en los distintos puntos del país. Este instrumento ya cuenta con una trayectoria consolidada, habiendo contribuido en años anteriores a la modernización, equipamiento y recuperación de decenas de espacios en diversos departamentos.
Una de las innovaciones más relevantes de la edición 2026 es la creación de dos líneas específicas de apoyo: la Infraestructura Cultural Comunitaria y la Infraestructura Cultural Pública. Esta reorganización busca reconocer y valorar el papel fundamental que desempeñan tanto las organizaciones sociales como las instituciones públicas en la promoción de la cultura, estableciendo modalidades de financiamiento que se ajusten a la realidad jurídica y operativa de cada entidad.
Asimismo, las bases de la convocatoria establecen una diferenciación en las categorías de los proyectos, las condiciones de postulación y los montos de apoyo. Estas variaciones dependen de las características de la iniciativa y de la situación jurídica del inmueble donde se ejecutarán las obras o se instalará el equipamiento. Gracias a este esquema, el programa puede abarcar desde intervenciones comunitarias de pequeña escala hasta proyectos de mayor envergadura vinculados a infraestructuras ya consolidadas. El financiamiento se divide en dos categorías principales: obras edilicias y equipamiento, con montos máximos que pueden alcanzar los 1.700.000 pesos en el caso de las obras de mayor escala.
Dentro de las novedades, destaca una línea específica coordinada con la Biblioteca Nacional de Uruguay, destinada exclusivamente al fortalecimiento de las bibliotecas públicas del interior. Esta modalidad cuenta con una asignación de 3.000.000 pesos para obras y equipamiento, integrándose en el marco general de fortalecimiento de la Red Nacional de Bibliotecas. Del mismo modo, se ha incluido formalmente a los Puntos de Cultura dentro de la estructura del fondo, reconociendo su aporte al desarrollo comunitario y a la participación ciudadana mediante modalidades de financiamiento adaptadas a sus particularidades.
La evaluación de las propuestas será realizada por un jurado especializado. Los criterios de selección incluirán la calidad de la propuesta cultural, el impacto en la comunidad, la viabilidad técnica y la sustentabilidad de los espacios. Se dará especial valor a aquellas iniciativas que promuevan el desarrollo de los ecosistemas culturales locales y amplíen el acceso a los bienes y servicios culturales. Además, el programa priorizará proyectos en localidades con menor disponibilidad de infraestructura, especialmente en zonas rurales o de baja densidad poblacional, buscando una distribución equitativa de los recursos.
Para organizar la distribución territorial, el programa ha dividido el país en cinco regiones: la Región Norte (Rivera, Tacuarembó, Artigas y Cerro Largo), la Región Litoral (Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia), la Región Centro Sur (Durazno, Flores, Florida y San José), la Región Este (Treinta y Tres, Lavalleja, Maldonado y Rocha) y la Región Metropolitana (Canelones).
Podrán postularse personas físicas y jurídicas residentes en el interior, organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas que operen en espacios culturales fuera de Montevideo. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 28 de julio de 2026 a las 17:00 horas, y deberán gestionarse exclusivamente a través de la plataforma Cultura en Línea.


