Juan Daniel Oviedo, quien integró la fórmula vicepresidencial junto a Paloma Valencia, ha hecho pública su postura respecto al panorama político actual y el camino hacia la segunda vuelta presidencial para definir quién ocupará la Casa de Nariño el próximo 21 de junio. En un análisis reflexivo sobre el comportamiento del electorado, el excandidato evaluó los resultados de la primera vuelta y las implicaciones que estos tienen para el futuro institucional del país.
Al iniciar sus declaraciones, Oviedo centró su atención en el mensaje central que, a su juicio, prevaleció en las urnas. El exaspirante señaló que la pregunta fundamental de estas elecciones fue si el presidente Petro continuaría o no en el poder, afirmando que los resultados obtenidos son contundentes. Para respaldar esta afirmación, se remitieron las cifras del proceso electoral, en las cuales Abelardo de la Espriella logró sumar más de diez millones de votos, mientras que Iván Cepeda se ubicó en el segundo lugar con una votación que superó los nueve millones de sufragios.
En un ejercicio de autocrítica sobre su propia trayectoria en este proceso, Juan Daniel Oviedo reconoció que el proyecto político que impulsó no logró el respaldo necesario para avanzar. Específicamente, señaló que su propuesta de conformar un gobierno de transición y estabilización, orientado a sumar diversas visiones políticas, fracasó en las urnas. Esta conclusión se ve reflejada en el desempeño de su compañera de fórmula, Paloma Valencia, quien quedó posicionada en el tercer lugar de la contienda electoral con un total de 1.639.685 votos.
Oviedo profundizó en su sentir personal y profesional sobre el desarrollo de la campaña, explicando que su motivación inicial fue presentar una propuesta de futuro capaz de vencer al actual mandatario. Recordó que el equipo recorrió el territorio nacional, escuchó a la ciudadanía y participó activamente tanto en la consulta como en la primera vuelta. No obstante, admitió con franqueza que la alternativa que propusieron es considerada hoy como no viable por millones de colombianos.
A pesar de este resultado adverso para su proyecto, el excandidato enfatizó su compromiso inquebrantable con los principios democráticos. Afirmó que, en su calidad de ciudadano colombiano, siempre ha defendido el respeto a la democracia y que, por lo tanto, respetará las posiciones que la mayoría de los ciudadanos decidan adoptar el próximo 21 de junio. Para Oviedo, la voluntad popular es la guía fundamental en un sistema democrático.
Sin embargo, el exaspirante a la Vicepresidencia no dejó pasar la oportunidad de establecer una línea clara sobre las expectativas que tiene respecto al gobierno que resulte electo. Oviedo manifestó que el país no merece una administración que ignore los resultados de los comicios, que ejerza discriminación contra las minorías que históricamente han sido invisibilizadas, o que ponga en riesgo la estabilidad de las instituciones. Asimismo, fue enfático al rechazar cualquier intento del futuro gobierno de pretender destruir a aquellos sectores o personas que piensen de manera distinta.
En este sentido, Oviedo definió que su misión personal para el día siguiente a los comicios, el 22 de junio, será defender la estabilidad del país, los resultados electorales y los derechos fundamentales de todas las personas. Esta postura subraya su intención de actuar como un garante de la institucionalidad más allá de sus aspiraciones políticas personales.
Finalmente, el excandidato hizo un llamado directo a los dos aspirantes que pasaron a la segunda vuelta. Oviedo sostuvo que el país necesita, como mínimo, debates profundos y estructurados entre los finalistas. Criticó la tendencia a los encuentros informales, señalando que no se necesitan "cafés", sino espacios de confrontación de ideas. El exaspirante insistió en que los ciudadanos no quieren escuchar más discursos basados en aquello contra lo que los candidatos están en contra, sino que demandan conocer cuál es la Colombia que pretenden construir y con quién lo harán. Según Oviedo, solo a través de estos debates los electores podrán saber a quién elegir con claridad el 21 de junio.


