ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 16 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

China rechaza acusaciones de trabajo forzado y posibles aranceles de Estados Unidos

A China rejeitou as acusações dos Estados Unidos de que produtos exportados pelo país seriam fabricados com trabalho forçado, após o governo de Donald Trump anunciar a intenção de impor novas tarifas a dezenas de parceiros comerciais. Segundo o relatório divulgado pelo Escritório do Representante Comercial dos Estados Unidos (USTR), a China e outros países, incluindo o Brasil, teriam falhado em impedir a entrada e a circulação de mercadorias produzidas sob condições consideradas abusivas, o que justificaria uma tarifa adicional de 12,5% sobre produtos. Pequim, no entanto, negou categoricamente as alegações. A porta-voz do Ministério das Relações Exteriores chinês, Mao Ning, rejeitou as acusações e afirmou que a questão está sendo usada para justificar novas restrições comerciais. "Não existe trabalho forçado na China, e nos opomos a que isso seja usado como desculpa para manipulação política", declarou a representante do governo chinês. O governo chinês também defendeu que divergências econômicas e comerciais sejam resolvidas por meio do diálogo e da cooperação, argumentando que medidas unilaterais e novas barreiras tarifárias prejudicam o comércio global. Segundo Pequim, uma escalada nas tensões comerciais não beneficia nenhuma das partes envolvidas. As novas acusações surgem poucos dias após Trump retornar de uma visita oficial à China, onde se reuniu com o presidente chinês, Xi Jinping. Durante o encontro, os dois líderes discutiram a ampliação do acesso de empresas americanas ao mercado chinês e o aumento dos investimentos chineses nos Estados Unidos, em uma tentativa de fortalecer os laços econômicos entre as duas maiores economias do mundo. Estadão Conteúdo

China rechaza acusaciones de trabajo forzado y posibles aranceles de Estados Unidos

Tensiones comerciales entre las dos potencias económicas más grandes del mundo. El gobierno de Estados Unidos ha acusado formalmente a China, y a otros socios comerciales como Brasil, de permitir la exportación y circulación de productos fabricados bajo condiciones de trabajo forzado.

De acuerdo con el reporte emitido por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, se planea la imposición de un arancel adicional del 12,5% sobre estas mercancías, argumentando que los países involucrados fallaron en prevenir el uso de mano de obra abusiva.

Ante esto, Pequín ha negado categóricamente las alegaciones. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, rechazó las acusaciones y denunció que esta cuestión está siendo instrumentalizada para justificar nuevas restricciones al comercio. La representante fue enfática al declarar que no existe el trabajo forzado en China y que el gobierno se opone a que el tema sea utilizado como una excusa para la manipulación política.

El gobierno chino sostuvo que las divergencias económicas deben resolverse a través del diálogo y la cooperación, advirtiendo que las medidas unilaterales y las nuevas barreras tarifarias dañan el comercio global. Para Pequín, una escalada en las tensiones comerciales no resultaría beneficiosa para ninguna de las partes.

Este anuncio ocurre pocos días después de que el presidente Donald Trump concluyera una visita oficial a China. Durante ese viaje, Trump se reunió con el presidente Xi Jinping para discutir la ampliación del acceso de las empresas estadounidenses al mercado chino y el fomento de inversiones chinas en territorio estadounidense, en un intento por fortalecer los lazos económicos entre ambas potencias.

Suscríbete a Noticias lat para más noticias.

Cobertura en Video