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Caminata rápida: una sola sesión semanal puede ser tan efectiva como tres para reducir grasa abdominal

La investigación, publicada en Nature Communications tras tres años de seguimiento, concluyó que el factor determinante es mantener el tiempo total de actividad en 75 minutos, sin importar cómo se distribuya. Cómo obtener todos los beneficios

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Caminata rápida: una sola sesión semanal puede ser tan efectiva como tres para reducir grasa abdominal
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Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications revela que realizar una sola sesión semanal de caminata rápida con intervalos es tan efectiva para reducir la grasa abdominal y mejorar la salud cardiovascular como entrenar tres veces por semana. Este hallazgo desafía las recomendaciones tradicionales y ofrece una alternativa viable para adultos con agendas saturadas. La investigación, liderada por el profesor Parco Siu Ming-fai con 315 participantes, demostró que mientras se mantenga el tiempo total de ejercicio, la frecuencia no altera significativamente los resultados en la reducción de la obesidad central. Los beneficios en la capacidad cardiorrespiratoria y la pérdida de peso se mantuvieron estables en ambos grupos de entrenamiento. Estos resultados sugieren que la falta de tiempo ya no es una barrera insuperable para adoptar hábitos saludables. Una única jornada de entrenamiento intensivo y bien planificada se presenta ahora como una estrategia científicamente respaldada para combatir la obesidad y mejorar la salud pública.

Un reciente estudio científico ha puesto en cuestión las recomendaciones tradicionales sobre la frecuencia del ejercicio físico para combatir la obesidad central. Según los hallazgos publicados en la prestigiosa revista Nature Communications, realizar un solo entrenamiento semanal de caminata rápida con intervalos puede ser tan eficaz para reducir la grasa abdominal y mejorar la condición física general como realizar tres sesiones a la semana. Este descubrimiento representa una alternativa viable y respaldada por evidencia para aquellos adultos que, debido a sus responsabilidades diarias, disponen de poco tiempo para dedicar al deporte.

La investigación revela que, siempre y cuando se iguale el tiempo total de ejercicio, tanto el esquema de una sesión semanal como el de tres sesiones muestran beneficios comparables. Específicamente, ambos enfoques resultaron efectivos en la reducción de la grasa corporal y en el fortalecimiento de la capacidad cardiorrespiratoria en adultos que presentan obesidad central, desafiando la idea de que una mayor frecuencia semanal sea estrictamente necesaria para obtener resultados notables.

El estudio fue liderado por el profesor Parco Siu Ming-fai y contó con la participación de 315 adultos mayores de 18 años diagnosticados con obesidad central. El periodo de investigación se extendió desde septiembre de 2021 hasta septiembre de 2024, tiempo durante el cual los voluntarios fueron distribuidos aleatoriamente en tres grupos distintos para comparar los efectos de diferentes regímenes de actividad.

El primer grupo llevó a cabo el entrenamiento de intervalos una sola vez por semana. El segundo grupo realizó el mismo tipo de entrenamiento, pero repartido en tres sesiones semanales. Finalmente, se estableció un grupo de control, cuyos integrantes no realizaron el entrenamiento físico, sino que asistieron cada dos semanas a sesiones educativas sobre salud con una duración de dos horas y media.

En cuanto a la metodología del ejercicio, el programa consistía en un total de 75 minutos semanales de caminata rápida con intervalos. Mientras que los integrantes del grupo de frecuencia semanal completaban la totalidad de esos 75 minutos en una única jornada, los participantes del grupo de tres días distribuían ese tiempo total en tres sesiones a lo largo de la semana.

Para garantizar la precisión de los resultados, la cantidad de grasa corporal de los participantes fue evaluada rigurosamente en tres momentos diferentes mediante la absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA). Estas mediciones se realizaron al inicio del estudio, a las 16 semanas de intervención y, posteriormente, en una fase de seguimiento cuatro meses después del periodo principal.

Los datos reportados por Nature Communications indican que tanto el grupo que entrenó una vez por semana como el que lo hizo tres veces experimentaron reducciones similares en la grasa corporal total y visceral. Asimismo, se registró una disminución equiparable en el porcentaje de grasa y en el perímetro de la cintura en ambos grupos de ejercicio. En términos de salud cardiovascular, se observó una mejora significativa en la capacidad cardiorrespiratoria de quienes realizaron la caminata rápida, en comparación con el grupo de control que solo recibió educación en salud.

Estas mejoras se mantuvieron estables tanto a las 16 semanas como en el seguimiento posterior, sin que se detectaran diferencias sustanciales entre quienes asistieron una sola vez y quienes lo hicieron tres veces por semana. Por el contrario, el grupo de control no evidenció cambios significativos en sus indicadores de salud.

El profesor Siu subrayó que el entrenamiento de intervalos puede funcionar como una herramienta terapéutica eficaz para abordar la obesidad central, especialmente cuando existen limitaciones temporales. El experto enfatizó la necesidad de adaptar las recomendaciones de actividad física a la realidad cotidiana de los adultos, señalando que una sola sesión semanal representa una opción práctica y eficaz para quienes deben equilibrar sus obligaciones laborales, familiares y académicas.

Los investigadores concluyen que las pautas convencionales de ejercicio pueden resultar poco realistas para una gran parte de la población adulta. Por ello, el estudio propone que, en lugar de priorizar únicamente la frecuencia, una sesión semanal bien planificada constituye una alternativa válida y basada en pruebas para la salud pública. De este modo, para quienes no pueden ejercitarse varios días a la semana, una jornada única de entrenamiento intensivo surge como una estrategia fundamentada en la evidencia para el tratamiento y la prevención de la obesidad central, eliminando la falta de tiempo como la principal barrera para adoptar hábitos saludables.

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