Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad del Estado de Sinaloa, compareció este lunes ante un tribunal federal en Nueva York. Esta audiencia se produce dos semanas después de su detención bajo graves acusaciones vinculadas al Cártel de Sinaloa, marcando el inicio de un proceso judicial que ha generado fuertes tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos.
La sesión fue presidida por la jueza Katherine Polk Failla, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Durante la comparecencia, los abogados de la Fiscalía de Estados Unidos solicitaron una extensión de los plazos previstos por la ley de juicio rápido, con el objetivo de avanzar en la revisión de evidencia y el intercambio de información entre las partes. La jueza Failla aprobó la petición del gobierno estadounidense, concediendo dos meses adicionales para procesar las pruebas y fijando una nueva audiencia para el mes de agosto.
El exfuncionario ingresó a la sala escoltado por sheriffs estadounidenses, vistiendo un uniforme de prisión color café y una camiseta gris. Mérida Sánchez se presentó con grilletes en las manos y los pies, los cuales fueron retirados antes del inicio formal de la audiencia. Durante el proceso, estuvo acompañado por su abogada, Sarah Rebecca Krisoff, y un intérprete judicial. El acusado siguió atentamente las intervenciones de la jueza y confirmó su comprensión de lo expuesto en la sala respondiendo “Sí, su señoría”.
Mérida Sánchez es el primero de diez funcionarios y exfuncionarios acusados de narcotráfico por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El caso tiene una alta relevancia política, ya que la figura de más alto perfil señalada es el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, militante del partido Morena. Según el Departamento de Justicia, los implicados habrían conspirado para traficar grandes cantidades de drogas hacia territorio estadounidense a través de una alianza con "Los Chapitos", una facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “el Chapo” Guzmán.
Específicamente, la acusación contra Gerardo Mérida Sánchez sostiene que habría recibido sobornos de Los Chapitos. El propósito de estos pagos era que el exsecretario proporcionara notificaciones previas sobre las redadas que las autoridades planeaban ejecutar en laboratorios de drogas, permitiendo que la organización criminal trasladara sus sustancias y equipo de laboratorio antes de la llegada de las fuerzas del orden.
Este proceso ha intensificado las fricciones entre los gobiernos de Donald Trump y Claudia Sheinbaum. Estados Unidos solicitó la detención provisional de los acusados con fines de extradición, solicitud que México rechazó argumentando que no existían pruebas suficientes. La presidenta Sheinbaum ha insistido en que la Fiscalía General de la República (FGR) será la encargada de investigar si los cargos tienen sustento. En un discurso reciente en el Monumento a la Revolución, la mandataria calificó la acusación contra Rocha Moya y los otros nueve funcionarios como una “injerencia” de Estados Unidos.
En cuanto a su perfil profesional, Gerardo Mérida Sánchez posee formación militar y se desempeñó como secretario de Seguridad de Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024. Su hoja de vida detalla que ocupó diversos cargos en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), incluyendo comandancias en zonas militares de Michoacán, Oaxaca y Puebla, además de haber sido agregado militar en la Embajada de México en Chile y director de la Escuela Militar de Inteligencia.
Sobre su detención, el Gabinete de Seguridad de México informó que Mérida Sánchez ingresó a Estados Unidos el 11 de mayo a través de la frontera con Arizona. Fue trasladado posteriormente a Nueva York, donde tuvo su primera audiencia el 15 de mayo. El especialista en seguridad y crimen organizado, Samuel González Ruiz, señaló que esta audiencia podría abrir la puerta a que el exfuncionario inicie negociaciones con los fiscales estadounidenses para obtener beneficios legales a cambio de proporcionar información.
Por otro lado, el gobernador Rubén Rocha Moya, quien rechaza las acusaciones, pidió licencia temporal de su cargo el 1 de mayo para facilitar las indagatorias. Rocha Moya compareció como testigo ante la FGR en Culiacán el 26 de mayo. Otros implicados, como el senador y exsecretario de Gobierno Enrique Inzunza, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y el vicefiscal de Sinaloa Dámaso Castro Zaavedra, también han declarado ante la fiscalía mexicana.
El resto de los acusados por Estados Unidos incluye a Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas; Alberto Jorge Contreras Núñez, exjefe de la Policía de Investigación; José Antonio Dionisio Hipólito, exsubdirector de la Policía Estatal; y Juan Valenzuela Millán, excomandante de la Policía de Culiacán. Hasta el momento, la defensa de Mérida Sánchez no ha emitido comentarios oficiales ante las acusaciones del Departamento de Justicia.

