El Gobierno Nacional ha logrado, en la última semana, imponer una agenda propositiva de manera constante, logrando que las causas judiciales y las disputas internas no eclipsen sus anuncios. Esta situación representa un alivio para diversos funcionarios que, semanas atrás, manifestaban estar extenuados ante la imposibilidad de cambiar el foco de la agenda mediática. Hasta hace poco, el escenario estaba dominado por el caso de Manuel Adorni y las incesantes fricciones dentro del espacio libertario, conflictos que a menudo eran alimentados por los propios integrantes del oficialismo mediante declaraciones off the record. La tensión llegó a un punto tal que un importante integrante del Ejecutivo confesó haber considerado seriamente renunciar sin generar ruido durante los momentos de mayor convulsión.
A pesar de la calma superficial, las internas no se han resuelto. El cese de la escalada de conflictos responde a que los distintos sectores comprendieron que no había incentivos para continuar el enfrentamiento, especialmente tras la intervención de Javier Milei. En la disputa entre Santiago Caputo y Martín Menem, el Presidente adoptó gestualidades ecuánimes. Según fuentes cercanas, Milei optó por aceptar la primera explicación posible sobre un video que podría haber complicado a los menemistas para cortar cualquier controversia, dejando claro que no deseaba más conflictos internos.
Sin embargo, bajo la superficie se prepara una nueva fase de disputa, centrada ahora en el terreno digital. El círculo del asesor presidencial, Santiago Caputo, posee el know-how más aceitado para instalar discusiones en redes sociales, un área donde el sector vinculado a Karina Milei busca desarrollar capacidades. Esta competencia ha quedado expuesta a través de cuentas influyentes en el mundo tuitero. Un ejemplo reciente fue la indignación de la usuaria @Balcanizada, quien criticó a @Lu_libertaria por utilizar videos de mujeres generadas por Inteligencia Artificial para festejar logros oficialistas, calificando la situación como un capítulo de "Black Mirror".
En este contexto, existen convenciones en los ámbitos "cielistas" de que Santiago Oría, director de Realización Audiovisual de la Presidencia, habría aportado una "granja de trolls" para ayudar al karinismo a desplegar su base de operaciones, involucrando también a colaboradores de los Menem. El malestar entre los sectores se manifestó concretamente en la comunicación de la caminata de funcionarios al Te Deum, donde las fotos seleccionadas por el sector de Oría omitieron la figura de Caputo o lo mostraron parcialmente tapado por el Presidente. Esta discrecionalidad en el filtro de imágenes generó advertencias dentro del entorno de la hermana presidencial sobre los riesgos que Oría está asumiendo.
La disputa por la comunicación también se traslada a la estructura formal. Mientras la Secretaría General de la Presidencia y la Jefatura de Gabinete tienen responsabilidades institucionales sobre las transmisiones, el sector de Caputo administra la dinámica de la información en la mayoría de las cuentas. Al mismo tiempo, el sector karinista busca ampliar su infraestructura digital, apoyándose en figuras como Iñaki Gutiérrez, quien ha priorizado Instagram y TikTok sobre X (antes Twitter).
Por otro lado, la situación de Manuel Adorni atraviesa un momento de relativa calma mediática, aunque su entorno prevé una posible "carnicería mediática" en los próximos días. Adorni se encuentra bajo presión para presentar su declaración jurada, proceso que, según el funcionario, depende de factores ajenos a su control. Se estima que la demostración de su patrimonio podría ocurrir entre el jueves y viernes de esta semana, o a principios de la próxima.
Fuentes cercanas al Gobierno describen a Adorni como una "prenda de cambio" en una disputa de "placas tectónicas del sistema" que lo excede. A pesar de esto, existen gestiones políticas en curso, incluyendo una posible invitación para que el funcionario viaje a la evaluación anual del GAFI junto a autoridades del Ministerio de Justicia, en una aproximación vinculada al ala del juez Ariel Lijo.
Finalmente, el escenario interno muestra el ascenso de Pablo Quirno, quien ha mostrado una creciente cercanía con el sector de Santiago Caputo, llegando a retuitear publicaciones que aluden al "Equipo Rocket", término usado por los caputistas para referirse a los primos Menem. La gestión de Quirno se encuentra actualmente protegida por la expectativa de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para el mes de noviembre.

