La idea de un "Círculo Rojo" como un bloque uniforme, cohesionado y monolítico, compuesto por una elite de grandes empresarios argentinos, parece haberse desvanecido. En lugar de una entidad única, emergen protagonistas variados con poder e influencia que, si bien comparten ciertos intereses, también mantienen contradicciones profundas. En el tercer año de la presidencia de Javier Milei, estas diferencias, algunas frontales y otras disimuladas, se han vuelto evidentes, reflejándose especialmente en las trayectorias y posturas de los dos hombres más ricos de la Argentina.
Por un lado, Marcos Galperin, fundador y presidente ejecutivo de Mercado Libre, ha mostrado una alineación clara con el gobierno. Recientemente, Galperin sugirió que la administración mileísta se encuentra en un proceso de recuperación tras lo que describió como un "ataque de todo el sistema de poder" que se extendió durante meses. A través de su cuenta en la red social X, el empresario compartió un informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con un tono eufórico, cuestionando si otros percibían que "se dio vuelta la tortilla". Galperin, quien podría ser identificado como un militante libertario, sostiene, según declaraciones de su amigo Gustavo Grobocobatel, que sus empresas han generado un impacto social superior a cualquier política pública de la historia reciente del país.
En el extremo opuesto se encuentra Paolo Rocca, titular de la corporación Techint. La relación entre el empresario ítalo-argentino y el mandatario ultraliberal ha sido tensa y marcada por la desconfianza mutua. Recientemente, Rocca dejó el cargo de CEO de la siderúrgica Tenaris, aunque permanece como presidente del grupo, delegando la responsabilidad operativa en Gabriel Podskubka. Fuentes cercanas indican que la antipatía de Rocca no se dirige únicamente hacia Milei, sino específicamente hacia el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Este conflicto se agudizó tras un episodio crítico para Techint: la derrota en una licitación internacional para proveer caños destinados a un gasoducto del consorio Southern Energy, donde participa YPF. La adjudicación fue otorgada a la empresa india Welspun. Ante este hecho, Sturzenegger criticó públicamente a Tenaris, señalando que su oferta era un 40% más cara y argumentando que aceptar precios elevados reduciría la rentabilidad del proyecto, las inversiones y el empleo. La tensión escaló cuando el propio presidente Milei rebautizó a Rocca como "Don Chatarrín de los tubitos caros".
A raíz de este distanciamiento, han surgido versiones sobre el interés de Techint en impulsar figuras alternativas de una derecha moderada o centroderecha que prioricen el orden macroeconómico y el equilibrio fiscal. Entre los nombres que han vuelto a cobrar visibilidad se encuentran los de Mauricio Macri y Miguel Pichetto. Asimismo, se ha mencionado al banquero Jorge Brito (h), titular del Banco Macro y expresidente de River Plate, como un potencial candidato "outsider" del ámbito empresarial, posibilidad que fue señalada inicialmente por Macri y luego difundida por periodistas como Carlos Pagni e Iván Schargrodsky.
Mientras tanto, un sector de la elite empresarial se muestra convencido de la necesidad de desregular la economía y adaptar al país a sus ventajas naturales. En este grupo se encuentran Galperin, Alejandro Bulgheroni (Bridas Energy), Marcelo Mindlin (grupo Pampa), Miguel Galluccio (Vista), Eduardo Elsztain (IRSA) y Eduardo Eurnekian (Corporación América). Este modelo se basa en la tesis de la "destrucción creativa" de Joseph Schumpeter, donde el desmantelamiento de entramados productivos ineficientes permite el crecimiento de otros. Los costos de este proceso los están pagando sectores industriales, como el textil, y el alimenticio, ejemplificado en el cierre de la granja Tres Arroyos en Entre Ríos.
En paralelo, José Luis Manzano, al frente de Integra Capital, ha adoptado una postura diplomática para convivir con el mileísmo, viendo en el gobierno una oportunidad de asociación con Estados Unidos para garantizar cadenas de suministros. Manzano busca expandir su presencia energética y aspira a adquirir las acciones que YPF posee en Metrogas, aunque enfrenta la competencia de la familia Neuss, quienes poseen vínculos con la Casa Rosada.
Finalmente, el escenario actual revela una tendencia hacia la fusión del poder financiero con los grandes terratenientes, impulsada por el auge de los recursos naturales. Este proceso avanza sin una preocupación manifiesta por el reemplazo del empleo en los sectores afectados. Esta dinámica, sumada a la incertidumbre sobre la continuidad de Milei más allá de 2027, ha generado un apuro palpable entre los holdings para concretar compras y privatizaciones en el corto plazo.


