¿Sabías que el crédito consignado privado ha movilizado más de 100 mil millones de reales en Brasil? Hasta marzo de 2026, aproximadamente 8,5 millones de trabajadores se beneficiaron de esta modalidad, sumando más de 17 millones de contratos firmados en todo el país.
La principal ventaja de este sistema es que ofrece tasas de interés inferiores a las de las operaciones bancarias tradicionales y al crédito rotativo de las tarjetas, con un promedio actual cercano al 3,2% mensual. En este modelo, el Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio, conocido como FGTS, funciona como el aval de la operación, ya que se trata de fondos retenidos del empleo.
Según datos del sector, el valor promedio de estos préstamos es de 11.895 reales, con cuotas mensuales de aproximadamente 246 reales. Para acceder, el trabajador debe tener un vínculo formal bajo el régimen CLT y que su empresa cuente con convenios con instituciones financieras. Generalmente, el mercado trabaja con una margen consignable del 35% de la renta líquida. Además, es una herramienta recomendada para reorganizar deudas, siendo accesible incluso para personas con restricciones en su historial crediticio.
Sin embargo, el desafío persiste en la información: un estudio de Serasa Experian revela que el 45% de los empresarios aún no comprenden el funcionamiento del consignado privado.
Por otro lado, el sector público federal también ha implementado nuevas reglas para servidores, militares y pensionistas. Estas medidas buscan reforzar la seguridad y transparencia, exigiendo el consentimiento expreso e individualizado para cada contrato y la divulgación obligatoria del Costo Efectivo Total para prevenir fraudes y golpes.
Estas actualizaciones buscan generar mayor credibilidad y protección para todos los integrantes del sistema de crédito en Brasil.
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