El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció este sábado respecto a la reciente decisión de Ecuador de eliminar los aranceles del 100% que habían sido impuestos al comercio proveniente de territorio colombiano. Según las declaraciones del jefe de Estado, esta medida de reversión no fue una decisión unilateral o voluntaria del gobierno ecuatoriano, sino que respondió a una orden directa del Pacto Andino.
De acuerdo con el mandatario, la entidad regional intervino una vez que se hicieron evidentes las afectaciones económicas derivadas de la aplicación de dichos gravámenes. Petro señaló que el Pacto Andino instruyó la eliminación de los aranceles tras analizar las consecuencias negativas que estas medidas habían generado tanto para la economía interna de Ecuador como para la estabilidad económica del sur de Colombia.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el presidente Petro vinculó la implementación de estas barreras comerciales con la influencia del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. El jefe de Estado afirmó que Uribe habría sido el promotor de estos aranceles, los cuales comenzaron a aplicarse de manera gradual a partir del pasado 1 de febrero.
En su mensaje, Petro fue enfático al calificar la acción como un error estratégico. "Uribe fue a Ecuador y habló con Noboa y elevaron estúpidamente los aranceles a Colombia, y ahora que metieron las patas con la economía del Ecuador y el sur de Colombia, el Pacto Andino les ordenó quitar los aranceles", escribió el mandatario en su publicación.
El presidente subrayó que, tras percatarse del daño económico ocasionado por las medidas arancelarias, el gobierno ecuatoriano optó por buscar soluciones a través de figuras políticas afines al uribismo. Según Petro, se envió a "otro uribista" con el objetivo de mitigar y arreglar el perjuicio causado por lo que él definió como la gestión de los "uribistas y la extrema derecha ecuatoriana".
En este contexto de tensiones y ajustes comerciales, se ha destacado el acuerdo alcanzado entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el abogado colombiano Jacobo de la Espriella. Este pacto representa un alivio significativo para el sector exportador, el cual ha mantenido una dinámica económica considerable; según los datos presentados, los exportadores movilizaron la suma de US$1.846 millones únicamente durante el año 2025.
La situación comercial ocurre en un marco de preocupación global por los costos de vida. En relación con este entorno económico, se mencionó un informe de Oxford Economics que arroja datos preocupantes sobre la inflación. Según dicho estudio, el 22% de la inflación acumulada proyectada para el año 2026 se atribuye directamente al incremento en los precios de los alimentos, lo que añade una capa de complejidad a las relaciones comerciales y la estabilidad de precios en la región.
La postura del presidente Gustavo Petro deja en evidencia la fricción política entre su administración y el sector representado por Álvaro Uribe Vélez, trasladando la disputa política al terreno de las relaciones diplomáticas y comerciales con Ecuador. El mandatario sostiene que la intervención del Pacto Andino fue el factor determinante para restablecer las condiciones comerciales previas, evitando que el impacto económico siguiera deteriorando la situación del sur colombiano y la economía ecuatoriana.
Con la eliminación de los aranceles del 100%, se espera que el flujo de mercancías entre ambas naciones retome su normalidad, beneficiando a los sectores productivos que se vieron afectados desde febrero. No obstante, las declaraciones de Petro subrayan que el camino hacia la estabilidad comercial estuvo marcado por decisiones que, a su juicio, fueron impulsadas por intereses políticos de la extrema derecha.

