El Puente de las Américas, una de las infraestructuras más emblemáticas y críticas para la conectividad de Panamá, requerirá la implementación de un plan integral de mantenimiento a mediano y largo plazo. Este programa contempla desde acciones inmediatas de limpieza y repintado, derivadas del incendio ocurrido el pasado 6 de abril, hasta intervenciones estructurales de gran envergadura, como el reemplazo total de la losa de rodadura y de los remaches existentes, con el objetivo de garantizar la seguridad vial y prolongar la operatividad de la obra.
La necesidad de estas acciones fue analizada detalladamente durante el foro “Puente de las Américas: situación actual”, celebrado el 28 de mayo y organizado por la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP). En este encuentro, especialistas en ingeniería estructural y autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) evaluaron el estado de la estructura metálica, que cuenta con más de seis décadas de existencia y una longitud de 1,669 metros.
Aunque las evaluaciones preliminares realizadas tras el incendio del 6 de abril —en el cual participó un camión cisterna y se registró una víctima fatal— no detectaron daños críticos que comprometan la integridad estructural ni la capacidad de carga, el MOP reconoce que la infraestructura presenta un desgaste acumulado por décadas de servicio. Especialistas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos también participaron en las inspecciones iniciales, concluyendo que la estructura principal no sufrió daños graves.
No obstante, David Wong, ingeniero estructural especialista en metalurgia, advirtió que las inspecciones visuales no son suficientes para determinar con precisión la condición real del puente. Wong instó a considerar la obra como una infraestructura crítica y envejecida, sugiriendo que se avance hacia una fase de diagnóstico más rigurosa que incluya pruebas no destructivas, instrumentación especializada y otros estudios complementarios. El experto señaló que el ambiente agresivo de la zona canalera, sumado a las limitaciones en el mantenimiento, ha acelerado los procesos de corrosión y deterioro.
En cuanto a las medidas inmediatas, Edwin Lewis, director de Estudios y Diseños del MOP, informó que se ejecutará la limpieza y el repintado de las áreas afectadas por el incendio, específicamente en las cercanías de la pila 10. Estos trabajos consistirán en la remoción de material deteriorado y el repintado de las estructuras metálicas que estuvieron expuestas al calor. A pesar de que el puente continúa operando, se mantiene la restricción de carga para autobuses y camiones pesados.
Uno de los puntos críticos identificados es el deterioro del concreto de la losa de rodadura, que tiene 64 años de servicio. Lewis subrayó que, aunque la estructura principal es segura, es imperativo ejecutar un reemplazo integral de dicha losa. El desgaste es evidente al contrastar el flujo vehicular actual con el de su inauguración en octubre de 1962: mientras que en aquel entonces circulaban unos 5 mil vehículos diarios, hoy la cifra asciende a aproximadamente 65 mil vehículos que transitan entre Panamá Oeste y la ciudad capital.
Otra intervención técnica en análisis es el reemplazo de cerca de 20 mil remaches por pernos de alta resistencia. Juan Amado, especialista en ingeniería mecánica y estructuras metálicas, explicó que los pernos ofrecen mayor capacidad de carga y facilitan el mantenimiento. Sin embargo, advirtió que este proceso debe ser extremadamente cuidadoso para evitar el sobrecalentamiento del metal base y señaló que no se pueden retirar grandes cantidades de remaches simultáneamente sin instalar los reemplazos, para no comprometer la integridad del puente.
Por su parte, Karen Caballero, subdirectora de Estudios y Diseños del MOP, indicó que el plan a largo plazo también incluirá la sustitución de la fibra de carbono instalada bajo la losa. Asimismo, se desarrollará un programa continuo de limpieza y pintura para toda la estructura metálica, labores que no se han realizado de manera integral desde hace varios años.
La estrategia de ejecución será gradual y por prioridades. El MOP proyecta realizar una intervención profunda una vez que el Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá entre en funcionamiento, lo cual está previsto para el último trimestre de 2028. La intención es cerrar temporalmente el Puente de las Américas en ese momento para efectuar el mantenimiento integral, lo que permitiría extender su vida útil entre 30 y 40 años adicionales. Los recursos necesarios para estas obras se prevé que sean incluidos en el programa de mantenimiento del MOP para el año 2027, tema que ya ha sido discutido en el Consejo de Gabinete.
Finalmente, el ingeniero Ernesto Ng recordó que el puente ha pasado por intervenciones previas, como el reemplazo de las péndolas entre 2008 y 2009 debido a la corrosión, la sustitución de cuatro pines del arco principal y reparaciones en pilas de concreto y juntas de expansión. Se estima que, en las últimas dos décadas, se han invertido más de 112 millones de dólares en rehabilitación y mantenimiento, en una obra cuyo costo original de construcción en la década de 1960 fue de aproximadamente 20 millones de dólares.


