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Incendio forestal en Isla Salamanca cubre de humo el norte de Barranquilla y genera alerta ambiental

Diferentes barrios y áreas industriales registraron molestias respiratorias y baja visibilidad debido a la propagación del humo, mientras brigadistas y bomberos de Sitionuevo intentan controlar la conflagración

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Incendio forestal en Isla Salamanca cubre de humo el norte de Barranquilla y genera alerta ambiental
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Un nuevo incendio forestal en la reserva Vía Parque Isla Salamanca envolvió al norte de Barranquilla en una densa capa de humo este jueves, afectando la visibilidad y la salud respiratoria en sectores como Riomar y el Centro Histórico. Bomberos de Barranquilla y Sitionuevo trabajan coordinadamente para extinguir las llamas en un ecosistema donde la recuperación de los manglares puede tardar hasta 40 años. Esta emergencia se suma a una crisis ambiental recurrente, con 25 incendios registrados entre 2023 y 2025. Actualmente, el Ideam mantiene alertas rojas y naranjas en Atlántico y Magdalena debido a las altas temperaturas y la sequía, factores que incrementan drásticamente el riesgo de nuevas catástrofes ecológicas en la región.

Una densa y espesa capa de humo volvió a envolver gran parte del sector norte de la ciudad de Barranquilla durante la jornada del jueves 16 de julio. Este fenómeno fue la consecuencia directa de un nuevo incendio forestal que se desató en la reserva natural Vía Parque Isla Salamanca, provocando una situación de emergencia que afectó tanto la visibilidad como la calidad del aire en diversas zonas urbanas.

La emergencia comenzó a manifestarse en horas de la mañana, específicamente alrededor de las 10:00 a. m. Según las declaraciones brindadas por el comandante del Cuerpo de Bomberos de Barranquilla, Edwin Pacheco, al medio El Heraldo, el fuego se originó en la reserva natural. Debido a la dirección de los vientos predominantes en ese momento, la humareda fue desplazada rápidamente hacia el casco urbano, reduciendo drásticamente la visibilidad en múltiples puntos y generando una creciente preocupación entre la ciudadanía.

El impacto del humo fue sentido con especial intensidad en barrios como Riomar y el sector del Norte-Centro Histórico. Los habitantes de estas zonas reportaron molestias respiratorias y manifestaron su temor ante el deterioro evidente de la calidad del aire. Asimismo, reportes ciudadanos y evidencias difundidas a través de redes sociales, mediante videos y fotografías, mostraron cómo la nube gris cubría edificios, vías principales y extensas zonas residenciales, extendiéndose hacia el horizonte urbano. El alcance de la humareda afectó primordialmente a la zona industrial y a los sectores de Paraíso, Alameda del Río, Granadillo y Villa Santos.

Ante esta situación, el Cuerpo de Bomberos de Barranquilla emitió una serie de recomendaciones preventivas para mitigar los riesgos a la salud. Se aconsejó a la población limitar la exposición al humo, mantener cerradas las puertas y ventanas de sus hogares y prestar una atención especial a los grupos más vulnerables, tales como niños, adultos mayores y personas que padecen enfermedades respiratorias crónicas.

En cuanto a las labores de control, el comandante Edwin Pacheco confirmó que los equipos de respuesta de Barranquilla trabajan de manera coordinada con los brigadistas del parque y el Cuerpo de Bomberos de Sitionuevo, Magdalena. Sobre la operatividad de estas labores, la comandante de Bomberos de Sitionuevo, Margarita Velásquez, detalló que la estrategia de intervención varía según el tipo de vegetación afectada. Velásquez explicó que, si el incendio alcanza el mangle, es necesaria la intervención directa de los bomberos de Sitionuevo; en cambio, si el fuego se propaga en zonas de enea, se utilizan motobombas de ultra presión para atacar el foco ígneo.

Este evento no es un hecho aislado. Las autoridades ambientales han advertido que los incendios en Isla Salamanca se han convertido en un fenómeno habitual con un impacto ambiental devastador para la región Caribe. En la última década, las quemas han consumido aproximadamente 2,000 hectáreas de esta reserva, la cual es considerada estratégica debido a su biodiversidad y su función vital en la protección de los manglares. Las estadísticas son alarmantes: entre los años 2023 y 2025 se han registrado 25 emergencias de este tipo, siendo el año 2023 el periodo de mayor incidencia.

La gravedad ecológica es subrayada por especialistas, quienes advierten que la recuperación de los manglares afectados por el fuego puede demorar hasta 40 años. Esto convierte cada nuevo incendio en una amenaza crítica para el ecosistema y la sostenibilidad ambiental de la zona. La propagación del fuego se ve facilitada por la combinación de condiciones climáticas secas y fuertes vientos, factores que dificultan significativamente las tareas de extinción.

En sintonía con esto, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mantiene alertas activas en diversos municipios de los departamentos de Atlántico y Magdalena. Mientras que en Sitionuevo se ha declarado una alerta naranja, localidades como Piojó y Usiacurí se encuentran bajo alerta roja debido al alto riesgo de incendios de cobertura vegetal. El Ideam recalcó que las altas temperaturas en el Caribe, que han alcanzado hasta los 40 grados Celsius, sumadas a la escasez de lluvias, incrementan drásticamente el riesgo de propagación de incendios forestales en toda la región.

Finalmente, cabe destacar que esta emergencia ocurre apenas una semana después de otro incendio registrado en el mismo parque, lo que ha obligado a los organismos de socorro a mantener operativos constantes de vigilancia. Las autoridades han reforzado los planes de prevención y han instado a ciudadanos, turistas y caminantes a extremar precauciones, apagar cualquier tipo de fogata y reportar inmediatamente cualquier conato de incendio para evitar nuevas catástrofes ambientales.

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