El mercado financiero de Estados Unidos concluyó la jornada de este viernes con un balance positivo, sellando un mes de mayo excepcional para los inversores. Los tres principales índices de referencia de Wall Street lograron alcanzar nuevos máximos históricos, consolidando una tendencia alcista que se ha mantenido firme durante nueve semanas consecutivas de avances. Este desempeño se ha visto favorecido por una combinación de factores, entre los que destacan la mejora del clima global y una temporada de resultados corporativos sólidos.
En detalle, el índice Dow Jones registró un avance del 0,72%, situándose en los 51.032,65 puntos. Por su parte, el S&P 500 ganó un 0,24%, cerrando en las 7.581,65 unidades, cifra que representa un nuevo récord histórico para este indicador. El Nasdaq Composite, fuertemente vinculado al sector tecnológico, subió un 0,21%, alcanzando los 26.972,62 puntos.
Al analizar el balance mensual, las cifras resultan aún más destacadas. Durante el mes de mayo, el Dow Jones acumuló una ganancia del 2,8%, mientras que el S&P 500 avanzó un 5,2%. El Nasdaq fue el índice con el crecimiento más agresivo, disparándose un 8,3%, lo que ratifica uno de los mejores desempeños mensuales de los últimos años para la renta variable en Estados Unidos.
Uno de los motores principales que impulsó el apetito por el riesgo en este periodo fue la expectativa generada por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. El objetivo de tales negociaciones sería reducir las tensiones en Medio Oriente y garantizar la libre circulación de embarcaciones a través del estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el comercio energético a nivel mundial. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que las negociaciones avanzan y que se encuentra evaluando los términos finales de un eventual acuerdo, lo cual fue interpretado por el mercado como una señal positiva para la estabilidad regional.
Esta posible disminución de los riesgos geopolíticos mejoró significativamente el sentimiento de los inversores, favoreciendo las compras de acciones, especialmente en aquellos sectores más estrechamente vinculados al crecimiento económico.
El impacto de las perspectivas geopolíticas también se trasladó al mercado energético. Los futuros del crudo Brent, que sirve como referencia internacional, cayeron un 2,6% hasta los 91,33 dólares por barril. De manera similar, el WTI estadounidense retrocedió un 2,4%, ubicándose en los 86,69 dólares. Debido a estos movimientos, ambos contratos se dirigen a registrar su mayor caída semanal desde principios de abril. No obstante, se advierte que los precios del petróleo permanecen muy por encima de los niveles registrados antes del conflicto, lo que mantiene vivas las preocupaciones sobre posibles presiones inflacionarias globales.
En el ámbito corporativo, la jornada estuvo marcada por el auge de la inteligencia artificial. Dell Technologies fue la compañía más sobresaliente, con acciones que se dispararon más de un 33% luego de elevar sus proyecciones de ingresos y ganancias para el ejercicio, impulsada por la fuerte demanda de IA. Este optimismo se extendió a otras empresas del sector; Super Micro Computer avanzó un 11,6% y Hewlett Packard Enterprise ganó un 17,8%, ambas beneficiadas por las expectativas de crecimiento en infraestructura para IA. Asimismo, Okta trepó cerca de un 30% tras presentar ingresos trimestrales superiores a los esperados.
Sin embargo, no todas las empresas tuvieron un desempeño positivo. Gap sufrió un desplome del 15,5% después de recortar sus previsiones de ventas anuales. Por otro lado, Costco cedió un 3,9%, a pesar de haber informado resultados mejores a los previstos por el mercado.
Finalmente, en el contexto internacional, seis de las economías principales de la Unión Europea —Alemania, Francia, España, Italia, Polonia y Países Bajos— han solicitado a Bruselas acelerar la creación de una Unión de Mercados de Capitales. Esta iniciativa busca eliminar barreras regulatorias y facilitar la libre circulación de inversiones y ahorro dentro del bloque, con el fin de fortalecer la competitividad europea frente a las potencias de Estados Unidos y China.
Con este panorama, Wall Street cierra mayo en máximos históricos, ratificando la fortaleza de un rally alimentado por la expansión de la inteligencia artificial, la mejora de las expectativas económicas y una menor percepción de riesgo geopolítico.


