El delantero José 'el Tunche' Rivera ha hecho uso de la palabra para abordar la compleja situación personal y profesional que atraviesa en la actualidad. En una entrevista concedida al programa 'Enfocados', espacio conducido por los exjugadores Jefferson Farfán y Roberto Guizasola, el futbolista se sinceró sobre los desafíos que ha debido enfrentar fuera de las canchas y respondió a las críticas que han surgido en torno a su relación con Universitario de Deportes.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la aclaración sobre presuntas faltas de respeto hacia la institución crema y su base de seguidores. Rivera fue enfático al negar que haya tenido la intención de desprestigiar al club o a la hinchada. El atacante subrayó que es consciente de la jerarquía de la entidad y de la importancia de mantener una postura de respeto mutuo, reconociendo la responsabilidad que conlleva representar a una institución de tal magnitud.
“Nunca fue mi intención, como lo dije yo, nunca lo hice queriendo. Faltar el respeto a Universitario ni a la hinchada, porque uno nunca puede estar por encima de un club, peor que un club que te está dando de comer”, señaló Rivera durante el desarrollo de la entrevista, dejando claro que no considera apropiado situarse por encima de la entidad que le brinda su sustento profesional.
Más allá de la polémica deportiva, el futbolista reveló que su entorno familiar ha estado sumergido en un proceso sumamente doloroso debido a un problema de salud. Aunque Rivera optó por mantener la reserva sobre el diagnóstico específico de la enfermedad, describió la gravedad de la situación y el impacto emocional que esto ha tenido en su vida cotidiana. El jugador relató que le tocó enfrentar momentos de intenso sufrimiento mientras, simultáneamente, debía cumplir con sus obligaciones y compromisos deportivos.
El delantero compartió detalles sobre el desgaste físico y mental que implicó el cuidado de su familiar. Según sus palabras, hubo periodos de mucha dificultad donde el descanso fue inexistente. “No les puedo decir qué es, pero es algo muy complicado que nos tocó pasar en la vida. Había momentos de mucho sufrimiento, había noches que ella no podía dormir y yo tenía que estar despierto, tenía que estar cuidándola”, confesó el jugador, evidenciando la carga emocional que ha cargado en silencio.
A esta crisis sanitaria se ha sumado la hostilidad en las redes sociales. Rivera denunció que su esposa ha sido blanco de ataques constantes e insultos por parte de algunos usuarios. El futbolista lamentó que se intente vincular su situación sentimental o familiar con su rendimiento goleador en el campo de juego. “A mi esposa ya la vienen atacando quizás porque me casé, el ‘Tunche’ ya no está metiendo goles. Insultos, tras insultos, tras insultos”, comentó con evidente malestar.
Ante este escenario, Jefferson Farfán intervino para reflexionar sobre la falta de conocimiento que existe, a menudo, sobre la vida privada de los futbolistas y cómo esto afecta la percepción del público y de los propios clubes. Farfán criticó la falta de cercanía entre los dirigentes y los jugadores en situaciones de vulnerabilidad.
El exjugador sugirió que es fundamental que las personas que manejan Universitario de Deportes, incluyendo a los dirigentes y el cuerpo técnico, establezcan un canal de comunicación directa con el jugador y su familia para comprender lo que sucede fuera del estadio. Farfán hizo una analogía con el modelo de gestión en Europa, donde el acompañamiento psicológico y el interés por la salud mental y personal del deportista son prioridades para optimizar el rendimiento.
Finalmente, Farfán cuestionó la severidad con la que se juzga a Rivera, haciendo un llamado a la empatía. El exseleccionado señaló que es injusto intentar "sepultar" la trayectoria de un jugador que ha demostrado su capacidad por un error, y consideró inadmisible que se involucre a la familia en las críticas deportivas, subrayando que los seres queridos no tienen responsabilidad alguna en los resultados deportivos del futbolista.


