ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 23 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Chile y cuatro naciones acuerdan medidas concretas contra el crimen organizado transnacional

El Presidente José Antonio Kast asistió a la reunión de alto nivel convocada por el Ministerio de Relaciones Exteriores para abordar el combate a la delincuencia organizada transnacional.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Chile y cuatro naciones acuerdan medidas concretas contra el crimen organizado transnacional
Puntos clave

El Presidente José Antonio Kast lideró en Santiago una cumbre de alto nivel con Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú para implementar una estrategia conjunta contra el crimen organizado transnacional. El mandatario instó a pasar de las palabras a los hechos, subrayando que la lucha contra estas redes es fundamental para proteger la vida y los derechos humanos de los ciudadanos en la región. Los cinco países acordaron un plan de acción concreto basado en cinco ejes prioritarios: el intercambio de inteligencia, la coordinación fronteriza, el rastreo de flujos financieros ilícitos, la cooperación técnica entre organismos y el fortalecimiento de los mecanismos de respuesta regional. El objetivo es asfixiar económicamente a las mafias y neutralizar sus operaciones mediante una respuesta multilateral coordinada.

En un esfuerzo coordinado por enfrentar una de las amenazas más complejas de la actualidad regional, el Presidente José Antonio Kast participó en una reunión de alto nivel llevada a cabo en Santiago el pasado 28 de mayo. El encuentro, que fue convocado formalmente por el Ministerio de Relaciones Exteriores, tuvo como objetivo central establecer estrategias conjuntas para el combate a la delincuencia organizada transnacional, un fenómeno que afecta la estabilidad y la seguridad de diversos Estados en el continente.

La cumbre contó con una representación política de alto rango, reuniendo no solo a las autoridades chilenas, sino también a los cancilleres y a los ministros de Seguridad e Interior de Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú. La presencia de estos cinco países subraya la naturaleza transfronteriza del problema, reconociendo que las organizaciones criminales operan más allá de los límites geográficos nacionales, lo que hace imperativa una respuesta coordinada y multilateral.

Durante su intervención, el Presidente José Antonio Kast enfatizó que es indispensable avanzar hacia una cooperación política más robusta para hacer frente al crimen organizado. El mandatario subrayó que, debido al carácter transfronterizo de este flagelo, los esfuerzos aislados de cada nación resultan insuficientes, siendo necesaria una sincronización de agendas y acciones entre los gobiernos participantes.

En un tono firme, el Presidente Kast expresó el agotamiento de las naciones frente a la violencia generada por estas redes criminales. "Nosotros nos cansamos, estos cinco países se cansaron de mirar cómo el crimen organizado va matando a nuestros jóvenes, va sometiendo nuestros barrios, va comprando voluntades", manifestó el jefe de Estado, poniendo de relieve el impacto social y humano que el crimen organizado tiene en las comunidades locales.

Para el mandatario, el momento actual exige una transición inmediata desde la retórica hacia la ejecución. En este sentido, recalcó que la situación "tiene que pasar de las palabras a los hechos", añadiendo que la región se encuentra en un momento privilegiado de encuentro entre naciones para poder combatir este flagelo de manera efectiva.

Asimismo, el Presidente Kast vinculó la lucha contra el crimen organizado con la defensa de los derechos fundamentales. Indicó que el accionar de estas redes criminales constituye una violación directa a los derechos humanos de todos los compatriotas. Bajo esta premisa, señaló que el enfrentamiento contra estas organizaciones debe realizarse con decisión y con fuerza, argumentando que la libertad, junto con la vida, representa el derecho humano que más se debe cuidar y proteger.

Como resultado tangible de esta reunión de alto nivel, los países participantes no se limitaron a declaraciones de intención, sino que acordaron adoptar un compromiso conjunto basado en la implementación de medidas concretas, medibles y verificables. Este plan de acción se ha estructurado en cinco áreas prioritarias que buscan atacar el problema desde múltiples dimensiones:

En primer lugar, se estableció el compromiso de intensificar el intercambio de información. Esta medida implica una colaboración más estrecha entre los servicios de inteligencia, los cuerpos policiales y las fiscalías de los cinco países, permitiendo que la información fluya con mayor rapidez para anticipar y neutralizar operaciones criminales.

En segundo lugar, se priorizó la coordinación fronteriza. El objetivo es optimizar el control del paso de personas y mercancías, así como detectar y bloquear los flujos ilícitos que utilizan las fronteras como puntos de tránsito para actividades delictivas.

La tercera línea de acción se centra en la trazabilidad de los flujos financieros ilícitos. Los Estados acordaron trabajar conjuntamente para perseguir el lavado de activos y el financiamiento que sustenta la operatividad del crimen organizado, buscando asfixiar económicamente a estas estructuras.

En cuarto lugar, se acordó fortalecer la cooperación entre los organismos técnicos nacionales. Esto incluye una sinergia más profunda entre policías, aduanas, servicios de migraciones y las unidades de análisis financiero, asegurando que los aspectos operativos estén alineados con las políticas políticas acordadas.

Finalmente, la quinta área prioritaria consiste en el fortalecimiento de los mecanismos regionales de respuesta. Se busca crear una red de apoyo mutuo que permita a los países reaccionar de manera conjunta y eficiente ante amenazas comunes que pongan en riesgo la seguridad regional.

Cobertura en Video